Creo que la diferencia entre un narrador y un escritor en realidad es el tiempo. Uno se impacienta y ansía llegar rápido hasta La historia, sumergirse y a la vez salir de ahí cuanto antes, para chapotear en otras tramas. Un escritor se ahoga.

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20170505

XI.Toda la comedia deriva del miedo

“Si las costillas de cerdo fueran perfectas no existirían los perros calientes”. 
—Greg Universe a su hijo, Steven. Steven Universe, temporada 1, episodio 2 “El Cañón Láser”.

La sociedad es extraña. A través del tiempo, la existencia humana se desarrolló de manera fructífera, se han establecido una serie de normas escritas y no escritas. Los seres humanos, dotados de todo el raciocinio posible, han sido manipulados a un nivel en que ellos no definen a la sociedad, sino todo lo contrario. Aquí es cuando una persona llena de dudas personales se ve censurada de distintas formas: por lo que sus papás quieren, por lo que las autoridades quieren e inclusive por lo que sus propios amigos quieren de él o ella. De acuerdo a su edad, su peso, su condición económica, su género, su color de cabello... está "destinado" a vestir, actuar, comer, dormir... ser lo que todas esas índoles le han impuesto, dependiendo en menor medida la voluntad de este individuo. Sobre todo ahora, donde la vida de cualquiera es ventilada por medio de las redes sociales. Estamos destinados a ser juzgados, y a su vez, en la búsqueda de cierta aceptación constante.

Es fácil pensar en las preocupaciones de una mujer a nivel social, pues son éstas las principales personas que viven bajo el yugo, al parecer interminable, de las etiquetas, los roles de género y el patriarcado. A estas alturas de la vida los feminicidios, la explotación laboral y/o sexual, las imposiciones machistas y demás problemas, están a la orden del día para el género femenino. Sin embargo, ¿qué pasa con el género masculino? No por los problemas concernientes a las mujeres, los hombres se encuentran en un pedestal, oliendo rosas. La presión generada por la sociedad es mucho mayor para este sexo. Existe esa creencia generalizada de que los hombres necesitan ser seres completamente de piedra, sin mostrar ningún sentimiento. Tal como ese dicho popular, un hombre "debe" tener las tres efes: feo, fuerte y formal. No puede cuidar su piel, vestirse como le dé la gana, ni usar maquillaje; está de inmediato ese pensamiento de clasificar cosas en femenino y masculino, minorizando o humillando a aquellos que se atreven a romper esquemas. ¿Han visto a algún hombre "normal" usando falda y maquillaje, de la mano con su novia? Está prohibido feminizar algo supuestamente varonil, porque ser mujer (o ser como una) es humillante. Los hombres están presionados a ser importantes, ser la cabeza de una familia, valerse sin ninguna ayuda del matriarcado, ser unos sementales y encima, tener el orgullo intacto frente a todo problema. No se permiten las lágrimas.
Este tema es tan diverso como polémico, por ser considerado un tanto feminista. En fin, de lleno a la serie de esta semana, volvemos a los temas aparentemente infantiles. Steven Universe es la serie animada de Rebecca Sugar para la cadena de televisión, Cartoon Network. Empezó a emitirse desde el 2013, con dos temporadas de setenta y ocho episodios y una tercera por confirmar en este año. La premisa al principio es totalmente simple: el televidente presencia la vida de Steven Universe, un niño mitad humano y mitad gema. Es el único miembro masculino de Las Gemas de Cristal, un grupo rebelde de gemas extraterrestres, con el trabajo de proteger la Tierra y el universo, incluso antes de la existencia humana. Steven reemplaza a su madre, Rose Quartz, ya que ella no podía dar a luz sin perder su gema; algo característico en todas ellas, la posesión de una gema, con la cual pueden vivir indefinidamente, a menos de que se rompa ésta. Con ella también magnifican sus poderes y hacen uso de un arma personal. No tienen las necesidades humanas, como comer o dormir, pero pueden disfrutar de hacerlo. Además de tener la capacidad de fusionarse entre sí. Todo esto tendrá que aprender el joven Steven, sin ayuda de su madre y con un padre humano, es gracias a las tres últimas integrantes con las que tendrá muchas aventuras.

La serie va acelerando en trama a lo largo de los episodios. Puede haber capítulos de "relleno", por no tener mucho qué ver con la historia principal, aunque no por ello son totalmente innecesarios, ya que van dando pequeñas pistas o subtexto de ayuda para un futuro. Gracias a ello se han creado diversas teorías sobre la misma historia, así como el trasfondo de una serie más allá del público infantil. Su lenguaje es claro, sin ir al extremo dedicado a los adultos ni a los niños, por lo que puede ser vista por un público amplio. Además, el pueblo habitado por las gemas es sumamente pequeño, gracias a ello, se puede reconocer a todos los personajes secundarios con facilidad e incluso se puede percibir el aire de Barakamon, la serie de la semana pasada. Dejando ello de lado, son las tres integrantes de Las Gemas de Cristal las descritas a continuación, para recalcar la profundidad e importancia de éstas:
  • Amethyst: gema creada en la Tierra, en el proyecto de colonización dejado a un lado y la penúltima en unirse a la rebeldía. Al tener una personalidad divertida, despreocupada y risueña, da la impresión de no tomar nada totalmente en serio y de sacar de sus casillas a una de sus compañeras. No obstante, al ser originaria de la tierra, se siente fuera de lugar en el grupo; además de ser una gema muy insegura de su apariencia y sus decisiones. También ha demostrado sentirse incómoda ante la preocupación de los demás por ella.
  • Pearl: en el Planeta Madre, residen un sinfín de perlas. Todas tienen como deber obedecer a las gemas más fuertes. Perla formó parte de la primera rebelión, al lado de la madre de Steven, al sentir una profunda admiración por ella, decidió defenderla a ella y a sus ideales. Cuando Rose muere, Perla ya no se siente más una especie de “esclava” y se convierte en el cerebro estratega del grupo. Aun así, en ocasiones ella se siente como una “perla inútil por su cuenta, con la necesidad de que le digan qué hacer”. Considero que es una de las gemas con un desarrollo mucho más profundo, pues de pasar a un personaje quisquilloso y perfeccionista, se pueden apreciar sus flaquezas y su capacidad para enfrentar las adversidades, aunque ya no sea al lado de su gema predilecta.
  • Garnet: gema líder y fusión de las pequeñas gemas Rubi y Sapphire, siendo ella la representación de su amor. Gracias la revelación de esto, Steven Universe estuvo a punto de ser cancelado, por la unión amorosa y explícita de dos mujeres. Ante esto, Sugar explicó que las gemas no tienen un género específico, pero tienen nombre de gemas “femeninas”. Garnet es un personaje estoico, relajado y centrado en toda situación. Al ser una fusión, tiene la mejor parte de ambas gemas, la paciencia y capacidad de ver el futuro de Sapphire, la explosividad y cierta abertura emocional de Rubi. Se toma muy en serio el tema de la fusión, describiéndola como una experiencia más que la simple unión de dos elementos. Sin duda, es el personaje con más historia, aunque al principio parecía ser el eje moral y nada más.
Las tres gemas tienen en común el enorme cariño hacia Steven, principal tema de la columna. Steven fue criado por ellas y su padre, desde que su madre sacrificó su apariencia física por él. Su hijo posee su gema, por lo que no desapareció por completo. Pienso que al principio las gemas mostraron su fidelidad a Rose Quartz al cuidarlo, pero fue gracias al carisma y la personalidad del pequeño con lo que terminaron congeniando en verdad. De cierta forma se siente el papel de 3 madres: la divertida, la protectora y la fuerte. Al tener una crianza totalmente diferente entre razas, y sobre todo, en relación con los ideales del cuarzo, Steven ha ido creciendo sin censuras. Se le ha permitido llorar, tener miedo, enfrentar esos miedos, exponer sus ideas y acatar las mismas, por muy tontas que sean, obedecer cuando se le castiga y expresarse de cualquier forma. Las gemas lo apoyan incondicionalmente y es gracias a ellas que se ha desarrollado como un humano/gema valiente y capaz de ser sólo Steven. Esta animación va de la mano con problemas actuales de la sociedad, reconociendo la necesidad de apoyo, tolerancia y aceptación de personas, sin etiquetas, sin género y sin censura. Una experiencia imperdible y una apuesta maravillosa para grandes y pequeños. No lo puedo mencionar como la revolución definitiva de la normatividad impuesta por la humanidad. Es un comienzo.
“No te enfoques tanto en el talento, Steven. Todo lo que trata el arte es sobre la comunicación, una pieza de arte es una conversación. Cada elección que haces es un enunciado. No te preocupes por las etiquetas, son conforme a lo estándar, sólo sé tú mismo y la gente apreciará tu honestidad. Y toma un buen respiro”.
9/10

20170422

VI. Why don´t you try speaking in words, instead of your damn dirty lies!

(¡¿Por qué no tratas de hablar con palabras, en vez de con tus malditas mentiras sucias?!*)
“Eres un fracaso. Fracasaste. Fracasas en todo. Fallas en el matrimonio. Fallas en la familia. Tus hijos son fracasados. Y eres gordo. No eres atractivo, nunca lo fuiste. Bueno, lo fuiste un poco, cuando eras un adolescente, pero después engordaste…”
-Bob Belcher a sí mismo. Bob’s Burgers, capítulo 1 “Human Flesh”, temporada 1, minuto 17:35.

Afrontémoslo de una buena maldita vez, Los Simpsons han dejado de ser graciosos… desde hace como diez temporadas. Ya, lo dije y de ninguna manera esta afirmación puede dar pie a un debate, es una verdad universal, aquel poseedor de un “corazón amarillento”, a estas alturas de la vida, haga el favor de retirarse. La sociedad consumista se encuentra en crisis, pues en este mismo momento se encuentra succionándonos a la fuerza, como si fuéramos teta seca de anciana; la buena programación, fuente de la invaluable animación sobre la familia disfuncional por excelencia de Estados Unidos (y amarilla, caray, obviamente iba a funcionar) ya no existe más (o pretendamos como que no). Encima, al haber visto más de tres veces todas las temporadas de Malcolm in the middle, ya hace falta un cambio de aires, una “cosa” bien hecha, para disipar la incertidumbre y la falta de creatividad en el mundo dentro de la caja chica. Se echa de menos algo más allá de Crayon Shin-chan, ese deje… como el de Bob’s Burgers. Pese a tener cinco breves años de existencia, Loren Bouchard (Lucy, la hija del diablo, Home Movies) ha renovado y reinventado lo ya desgastado con la fórmula de Matt Groening.

Pues todo bien, ya es hora de cambiar la vida del honorablísimo lector aquí presente y demostrar algo: la familia que se sigue haciendo “la chistosita” sigue atrayendo un público considerable y lo va a seguir haciendo mientras la animación madure, y explique que no sólo “las pirinolitas” (a las que alguna vez se les admiró corriendo en el parque como gente feliz, y ahora tienen en sus manos más tecnología de la que yo tendré jamás) pueden disfrutar de este o aquel programa de monitos con horario familiar. Y ustedes, ¿quién creen que hace trabajos como estos? Adultos, eso somos aunque seamos consumidores de caricaturas. A pesar de que éstas siguen teniendo un tema genérico y concluyente en cada episodio, su marca es la manera en que se les da determinada voz, la valoración de un buen trabajo y el efecto final, ya reluzca o quede en el olvido por siempre. Ese es el respetable resultado en este título, publicado gracias a la cadena Fox.

La variación hace el trabajo por la gente en búsqueda constante de una nueva perspectiva, de algo más que decir además del vulgar y de pésimo gusto de las animaciones de Seth MacFarlane, tales como Family Guy y American Dad. Al ver tan sólo un capítulo de los ejemplos dados, se puede encontrar al protagonista, un hombre blanco, el promedio norteamericano de los suburbios “pasándola” sin mayor problema; los típicos escenarios entre su trabajo, la escuela de los infantes ignorados por sus negligentes procreadores y pues lo que sea que la aburrida madre haga, a nadie le importa, es mujer. Sobre todo esos finales ya clásicos de toda serie, donde el protagonista o la persona con el problema tratado en el episodio se dedican a filosofar malamente y a decir lo buena que es la vida porque por ese día el malentendido se resolvió. Se puede afirmar que precisamente estos estereotipos terminan siendo en exceso cansinos, encima si le dan ese toque anglosajón tan quitado de pena y soso. Uno puede asociarlo fácilmente, al pensar en Derbez y su copia fiel con La Familia P. Luche, con la estresante y estúpida necesidad de hacer sentir mal a los integrantes de su propia familia, los chistes repetitivos al puro estilo de El chavo del ocho y las ganas de meter el humor de doble sentido hasta en el cereal. En todo sentido: apestan.

Ahora me siento un poco como el comerciante ambulante que pregona la cura milagrosa para las reumas y el mal de ojo. Bob’s Burgers no tiene la última fórmula infalible de la comedia perfecta. Por el contrario, es una serie a la deriva, ya que estuvo a nada de cancelarse pasada su primera temporada. Y actualmente va perdiendo público, no sería una sorpresa que la quinta temporada fuera la última, a pesar de ser una serie que está mejorando continuamente. Desde la canción de apertura se puede oler el fracaso rotundo en el restaurante de hamburguesas en el que Bob, Linda, Tina, Gene y Louise Belcher trabajan y conviven como familia. El negocio no va tan bien como se puede pensar cuando uno junta hamburguesas con gringos, pero se puede llegar a fin de mes con los pocos clientes frecuentes, los pequeños golpes de buena suerte y los momentos amenos que los niños Belcher nos hacen pasar, con esa despreocupación infantil-adolescente y la apertura de sus padres a pasar casi todo el tiempo con ellos.

Por supuesto, no deja de ser una familia gringa viviendo problemas de primer mundo, pero el gran ingrediente y su respectivo toque de genialidad que este título brinda al televidente es la característica “normal” de todos. Los integrantes de este grupo reducido son completamente comunes y corrientes, no se le trata a nadie como si fuera un bicho raro o deficiente y poco querido dentro del ambiente familiar. Es ese bienestar, brindado casi por osmosis, lo que deja un buen sabor de boca. Especialmente desde la temporada dos, no sería sorprendente acabar un episodio con una sonrisa auténtica sellada en la boca. Si uno buscara destensarse por el día tan estresante que nos asola como rutina, la opción es sentarse y sólo ver buena televisión. Desafortunadamente Bob’s Burgers está disponible únicamente en la plataforma de Netflix para Estados Unidos, pero no es nada que internet no pueda resolver. Y un punto a favor (el único que he encontrado, sinceramente) es que el doblaje latino está en su mejor momento con esta serie, las voces son tan fieles a las originales y con una traducción respetable, que no hay excusa para no ver las aventuras del buen Bob, de su encantadora esposa y de sus adorables hijos.

10/10

*No se leía tan genial en español