Creo que la diferencia entre un narrador y un escritor en realidad es el tiempo. Uno se impacienta y ansía llegar rápido hasta La historia, sumergirse y a la vez salir de ahí cuanto antes, para chapotear en otras tramas. Un escritor se ahoga.

Mostrando las entradas con la etiqueta series. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta series. Mostrar todas las entradas

20170520

XVIII. “Sí, él siempre es así”


Razón para el proceso de beatificación para Mike Stamford*

Un genio con genio, un sociópata de alto funcionamiento, un condenado a su propia mente y, a la vez, condena de su propio creador, Sir Arthur Conan Doyle. El detective privado Sherlock Holmes, ha acumulado alrededor de cincuenta adaptaciones, fácilmente; entre cine, teatro, series, comics, etcétera, sabemos de Sherlock porque lo han metido hasta en un título de Deadpool (1). La saturación del protagonista holmesiano se traduce en la necesidad de renovación, una prueba remarcable de su inigualable huella: la relevancia del mismo, siendo constantemente actualizada por los propios fanáticos. Mark Gatiss y Steven Moffat, escritores de la versión moderna de este insaciable investigador, son culpables de la explotación más reciente (2) de este fenómeno británico.

No importa si usted detesta con enardecida pasión a las obras serializadas, si preferiría leer cien veces el canon holmesiano, en vez de toparse con semejante aberración televisiva (3). Desde que escuchamos la profunda voz de Benedict Cumberbatch, elucidando sus diálogos a la velocidad de la luz, hacia Martin Freeman, el dueño de una cara parecida a la del televidente, entre maravillada y confundida; abre paso a la magistral pareja de Sir Doyle, un Don Quijote victoriano con su respectivo Sancho Panza; el Dr. House británico y su respectivo Dr. Wilson; Capitán Spock y Capitán Kirk (4), con la misma química romántica. Sherlock Holmes y John Watson se han transportado, de alguna manera a tiempos contemporáneos, adquiriendo un óptimo resultado.

Mike Stanford y John Watson se acercan a Sherlock. De un vistazo, el detective pregunta: “¿Afganistán o Iraq?” y en un minuto describe cómo, cuándo, dónde y por qué, huye con un “Mi nombre es Sherlock Holmes y la dirección, 221B de Baker Street” y un guiño (5). En las escenas siguientes ya están viendo el departamento futuro a compartir, con extraños diálogos pequeños, como una manera de acostumbrarse al otro. Cuidando apariencias, fingiendo modestia… el erudito nunca se había visto tan necesitado de la aprobación de otra persona, en este caso, una relativamente “desconocida”. La casera presupone que John es la pareja de Sherlock… (¡SPOILER!) Básicamente es esto en toda la serie, Watson aclarando con un falso tono ofendido “No soy gay” y Holmes… ¿sin decir nada? (6).

Más allá del contexto, las preconcepciones del escritor están plasmadas fidedignamente, la serie es una mezcla de dramas detectivescos, un toque de comedia inglesa, la acción adecuada y entretejida y complicada relación de esta pareja, dedicada a resolver misterios y crímenes. Por un lado, John se atreve a salir apenas del trauma de la guerra, sus lesiones y su afirmación “No me pasa nada” (7). Por el contrario, Sherlock “aprende” a mantener a una persona cerca de sí, además de todo lo que eso conlleva; vivir en un contexto social que lo marginaliza y después convivir con el doctor, su maravillado amigo, un compañero de aventuras, dispuesto a seguir sus pasos, pero a regañarle cuando sea necesario. Juntos crecen como personas, tal como lo haría una pareja sentimental.

Por una parte, contamos con la nueva versión holmesiana, y su respectiva adaptación encausada en una serie de televisión de tan sólo nueve capítulos. Esta serie cumple con su principal función, envolver a la viejísima pareja “Johnlock” (8) en pleno siglo XXI, así como todo lo que este contexto modernizado refiere. La presente duda de las preferencias sexuales de ambos personajes sigue a uno en silencio, a lo largo de la serie, muy a pesar del contenido imperdible, la trama dirigida por el detective y la aparición adecuada de los “archienemigos” de éste (9); la verdad no será ratificada hasta que haya algo más entre esta pareja que un par de miradas cómplices. ¿O usted será capaz de elucidar algo más allá de eso?

Mike: No te he visto desde hace un par de días, ¿desde que te presenté a John? ¿Cómo ha resultado ese caso?, ¿lo resolviste?

Sherlock: Por supuesto

Mike: Ah, bueno. Entonces todo está funcionando con John, sup... mppph.

Sherlock: Está funcionando. Gracias Mike.

Mike: Ah bien, buenas noches entonces.

Sherlock: ¡No le digas a John sobre esto!

Mike: ¡Heh! Puedes contar conmigo. :) 

______________________________________
NOTAS
1.- Deadpool Killustrated, encontrada en la edición de Deadpool, trilogía asesina.
2.- Reciente, para esta reseña, significa desde el año 2010, en el estreno de la primera temporada de la serie. Además el adjetivo viene con sus implicaciones culturales, como el fenómeno causado por el título a una escala masiva.
3.- Con “Aberración televisiva” me refiero a la necesidad de condenar a los medios populares recientes, alegando que la sola TV hace estúpido a uno y demás aseveraciones falaces. Es como decir que el chocolate engorda… si el que engorda es uno.
4.- Las referencias hacia Holmes se encuentran enlistadas al principio, mientras que las de Watson son a su lado, como es debido. Sin embargo, Spock y Kirk no es una referencia muy precisa, pero fue menester agregarlos por la química ya mencionada.
5.- Aproximadamente en el minuto diez del capítulo primero: Study in Pink.
6.- Respecto al carácter de Sherlock, es realmente impresionante que no debata, comente, rectifique, corrija o aclare cualquier cosa. Es sumamente sorpresiva esta postura ante las presuposiciones del resto respecto a su relación con su mano derecha.
7.- John Admite esto cuando va con su psicóloga, cuando ésta le pregunta por qué no ha escrito nada en su blog.
8.- Nombre de la pareja adoptado por el fandom. Une el nombre de pila del doctor con la partícula final del nombre del detective, aunque también es una referencia al capítulo primero de la segunda temporada Scandal in Belgravia, donde la pareja se encuentra con “La mujer”, Irene Adler.
9.- Un “ensayo” sólo de estos personajes es un posible proyecto futuro.

*Mike Stamford presentó a los protagonistas. Beatificación es una hipérbole, dada su buena obra.

10/10

20170519

XVII. "Las cosas más sorprendentes que le pueden pasar a un ser humano te pasarán a ti, sólo si bajas tu expectativas"*


Desde Crayon Shin-Chan hasta Modern Family. Desde Family Guy hasta Arrested Development. Hablar de familias en las series está tan choteado, masticado y vomitado que la razón de su inmenso éxito resulta una curiosidad gigantesca. Las hay de todo tipo, desde Los Soprano, un dramatismo gigante de una familia mafiosa, hasta Keeping Up with the Kardashians, un “reality show” basado en una familia estúpida y vanal que en la actualidad tiene al mundo babeando por sus traseros “cirujeados”. Enaltecer a todo un grupo familiar no es fácil, mas no imposible.

A pesar de contener en cada caso la misma fórmula, la televisión no para de consumir productos “familiares” donde es capaz de encariñarse con un niño de cinco años, hasta reír a carcajadas con el tío cuarentón que todavía vive con su mamá. La gama de componentes se diversifica conforme a la naturaleza de la familia, sus decisiones parecen afectar al grupo entero y una regla notoria es la comunicación. Dejarnos con una lección es importante, así como el arrepentimiento de cierto personaje contra otro (por lo general uno de menor categoría/edad al protagonista) por el error que cometió en el nudo del episodio o la serie entera, y gracias a ello tenemos una historia.

"No esperaba nada y aun así estoy decepcionado" —Dewey 

Entonces si Malcolm in the Middle, The Middle, El príncipe de Bel Air, Todos odian a Chris, Alf y La vida sigue su curso es más de lo mismo, ¿qué está haciendo la gente con si tiempo? Lo más acertado sería ver solamente Los Simpsons todos los domingos, después de haber ido a misa. Nos ahorraríamos semanas e incluso años de seguir Bob’s Burgers y Fresh off the Boat ¿no? Pues no. El verdadero reconocimiento detrás en estos títulos recae en aquello que nadie quiso decir, porque la privacidad en familia sigue siendo un núcleo demasiado concentrado para echarlo a perder por propia cuenta. Un ejemplo perfecto, ¿Hay alguien aquí que le haya dicho todo... TODO a su mamá?

A nadie se le antoja ser la oveja negra, el estúpido o la madre sobre estresada. Estar en un ambiente familiar significa tener la confianza de actuar como deseemos en ese momento, sin embargo, no lo hacemos en su totalidad, porque siempre será prioridad el bienestar común antes del personal. ¿Quién se quiere salir de su casa?, a pesar de tener que pagar por cuenta propia y cocinar, el resto sería un acto liberador. Es lo que creemos, especialmente en la época donde nos dicen que somos muy grandes para tender la cama todos los días y hacer la tarea a tiempo; pero muy “pequeños” para tener auto y salir todo el fin de semana con los amigos. Salir de ese núcleo, de esa manada cavernícola… duele.

Finalmente, afirmamos el deseo de saturarnos de situaciones hipotéticas y encima reírnos de ello, atestiguar el día a día de un matrimonio igualitario y su niña adoptada, el ultraje constante de Francis (Malcolm) incluso a kilómetros de su hogar, la perspectiva de una niña superdotada de 8 años ante su grupo familiar común y corriente. Drama, polémica, sátira y violencia. El pan y el circo a tamaño familiar ya lo tenemos en Netflix, FX, HBO y en cualquier sitio de series clandestino, regados por internet. ¡OYE! Por lo menos es mejor que los gritos entre la hermana genérica y la madre genérica. Mucho mejor que oír a papá decir que va por cigarros por tercera vez en esta semana… al parecer el Oxxo queda en Mordor.




"Déjame decirte algo, cariño. Tendremos nuestras riñas, nos diremos cosas feas... y nos robaremos de vez en cuando, pero es porque somos una familia. Tú no tienes derecho. No puedes hacer eso." —Lucille 

*—Phil Dunphy [Phil's-osophy] Modern Family

20170516

XVI. Principio de incertidumbre

Rubatosis & Nodus Tollens*
[1]

Cuando escuché al astrónomo erudito
Cuando escuché al astrónomo erudito;
Cuando las pruebas, las figuras, se listaron en columnas ante mí;
Cuando me mostraron cartas y diagramas, para sumarlos, dividirlos y medirlos;
Cuando sentado escuchaba al astrónomo 
dando su clase con muchos aplausos en el salón,
Cuan inexplicablemente pronto me sentí cansado y enfermo;
Hasta levantarme y escabullirme a vagar por mi cuenta
En el aire místico y húmedo nocturno, y de vez en vez,
Observaba en perfecto silencio a las estrellas.
—Walt Whitman. “Leaves of Grass” (Hojas de hierba), 1865 [2]

Ozymandias
Conocí un viajero de antigua tierra quien dijo:
“Dos piernas vastas yacen sin tronco en el desierto.
Cerca de ellas yace hundido el roto rostro cuyo cejo,
labio torcido y fría mueca de mando delata al escultor
quien con sus manos fiel la pasión plasmó.
Que son aún, inscritos en la pieza sin vida:
la burla que hizo la mano
y el corazón al cual ésta lo alimentó.

Aparecen sobre el pedestal estas palabras:
“¡Llamádme Ozymandias, rey de reyes, mirad
mi obra, Oh poderosos, y desesperad!”.
Fuera de ello, nada más queda. Alrededor
del declive de aquel naufragio monumental,
vacío y sin límites, las solitarias y
niveles arenas se propagan a lo lejos.
—Percy Bysshe Shelley [3]

“La química es el estudio de la materia, pero yo prefiero verlo como el estudio del cambio. Es el crecimiento, luego el decaimiento, luego, la transformación.”  
“Me di cuenta de que el miedo es la peor parte de todo. Ese el verdadero enemigo.”
W. W. Mi estrella, mi silencio perfecto [2]

Querido lector, Déjeme abofetearlo… ¡¿NO?! Bueno, déjeme darle cien dólares sólo por abofetearlo; está bien… déjeme darle mil. “¿Por qué haría eso?”, déjeme darle veinticinco mil dólares sólo por abofetearlo. ¿Que si realmente tengo el dinero?; le digo algo, terminemos con esto. Le daré cincuenta mil dólares sólo por abofetearlo. ¿Que en qué lugar le golpearía?, ¿cuándo le daría el dinero? Ya lo estamos negociando. Ya lo aceptó. En un periodo muy corto lo llevé de “¿Estás bromeando?” a “Puede ser” [4]. La aparente inercia en el proceso de salirse del hipotético buen caminito, es un deleznable error en la psicología de la figura villana universal; en otras palabras, nadie es malo porque sí. Por consiguiente, haría falta reconocer los componentes que se toman en cuenta entre las decisiones de un individuo como usted o como yo, capaces de perfilarlo en esa vieja dicotomía social: el bien y el mal. No sería el dinero actuando por sí mismo, es el poder que éste representa en todos nosotros. ¿Cuán dañina puede ser la tentación? Frente a un hombre derrotado, muchísimo. En lo que respecta a Walter White, un cincuentón dejado a la simple subsistencia, el ritmo de las circunstancias lo alcanza, irónicamente, hasta que le restan dos años de su patética vida.

Para empezar, la historia ejemplificada aquí está retratada en una serie norteamericana, iniciada en 2008 y terminada en 2013, creada por Vince Gilligan (Better Call Saul, The X Files), para la cadena AMC, tras ser rechazada la propuesta para HBO (Game of Thrones), TNT (Southland) y FX (The Walking Dead). Gracias a la premisa del título, la serie fue rodando de aquí para allá, sin encontrar su esencia; ya que todo gira en torno a un profesor de química (especialista en cristalografía) de secundaria quien, rebasado por su propio entorno, se convierte en un antagonista sin escrúpulos, sobrepasado por su decisión de hacer la metanfetamina más pura y deseada de todo el mercado. Un protagonista como este, en constante cambio, deja a la serie como uno de los mejores dramas de todos los tiempos. Su trama es totalmente impredecible, apenas se pueden hacer unas pequeñas especulaciones entre un capítulo y otro; tener la increíble pericia del profesor White, contra el mundo turbio de las drogas y el cambio abismal en la relación con su familia, no sólo tiene al espectador al filo del asiento, sino que hace un increíble cambio de perspectiva. ¿Está mal alentar a un narcotraficante?, ¿qué haría usted, apreciado lector, si su padre decidiera hacer lo mismo?

Por una parte, imagine tener la carga de todos sus errores, un mal legado para su familia; la vida cayendo en picada sin paracaídas, sin nada. Tener tanto qué dar, pero que el contexto haya adormecido esa voluntad inherente de obtener éxito, a tal grado de simplemente no saber de esa depresión, hacer las cosas porque es lo que hay… Respecto de Walter White (interpretado por Bryan Cranston, más conocido como Hal en Malcolm in the Middle), al principio se nota, de sobra, el dominio sobre él por parte de su esposa, Skyler; no consigue mover el simple interés de sus propios alumnos; vaya, ni siquiera es respetado en su trabajo provisional como cajero en un lavado de autos. Aunque, nadie dijo que renacer debía tener un rasgo benigno, el pasado determina la fortaleza cuando la tragedia permea en la existencia, endureciendo las emociones. La decisión de White es un ultimátum, una reacción extrema a la enfermedad, que llega a ser como la cereza en el pastel de la desgracia. El egoísmo hace su aparición, con éste su carácter pedante y errático también; su falta de control y los episodios de ira contenida… un desvío sucesivo hacia su dañado orgullo, el nacimiento de Heisenberg [5].

Bajo este propósito, tener todo, para una persona como Walter, lo enferma de poder al grado de actuar sólo para tener la satisfacción de ser bueno en algo, de que su imperio, chueco, criminal y clandestino, sea totalmente controlado por y para él; pisoteando tanto a extraños como a su propia gente, deshaciendo ideales, por sobre todas las cosas. Con su naturaleza al fresco, tras reprimirla durante toda su vida, lo hace sentir válido al sobresalir en algo que él conoce tan bien, para que, finalmente, se establezca como una mente maestra con delirios de persecución, bajo un camino de mentiras, intenciones torcidas y de un intento de sobrevivir, a la total necesidad de lo mismo; convierte a ese menospreciado químico, en pura obsesión y paranoia llevada al límite. Sobre todo, se puede apreciar esto cuando se diferencia en su alrededor, cual olla a presión, cual tensión explotada, como si todo lo que el televidente pudiera atestiguara a un Georg Bendemann tirándose del puente, en cámara lenta; sin embargo, es totalmente disfrutable, como si se saciara el interés por la historia, a niveles adictivos. Cuando alguien suda aquí, lo hace usted también.

Para resumir, esta serie es de esas de las que no hubo, hay o habrá. El legado de la misma permanece intacto, porque simplemente no hay nada malo por decir de este título. Encontrar la humanidad en el villano es un paso gigante para el estilo norteamericano, donde, casi por regla sagrada, mantienen el carácter de sus personajes de forma inquebrantable. A pesar de la empatía inicial por Walter White, el personaje nunca pide que lo sigan queriendo; se conoce de sobra la bendición en su inteligencia, elemento usado para el “mal”. Hombre inteligente, más plan estúpido, cambia la perspectiva del propio sujeto, al concederle bestialidad a éste, un instinto. Por otra parte, se concede un merecido aplauso a la maravillosa interpretación de Bryan Cranston, sujeto de lo más camaleónico que se puede uno imaginar. Realizar una columna para una serie como esta, con todo lo que representa, es para quedarse completamente corto. Una milésima parte se expuso, sinceramente, el deseo de interesarlo a usted es mayor a exponer a la historia en su totalidad, porque no es hablar por hablar, Walter White / Heisenberg nos enseña esto y más; ahora y dentro de 20 años.

Un favorito personal, Breaking Bad [6].

“Dejemos de tratar de justificar todo esto… y admitamos que estás en peligro” 
“¿Con quién crees que estás hablando en este momento? ¿A quién crees que ves? ¿Sabes cuánto gano en un año? Es decir, incluso si te lo dijera, no me creerías. ¿Sabes qué pasaría si decidiera dejar de ir a trabajar? Un negocio grande como para estar en el NASDAQ [7] quedaría en la lona. Desaparecería. Dejaría de existir sin mí. No. Evidentemente no sabes con quién estás hablando, así que déjame explicártelo. No estoy en peligro, Skyler. ¡Yo soy el peligro! Un tipo abre la puerta y le disparan, ¿y piensas que me pasará? No. ¡Yo soy el que toca la puerta!”
—Heisenberg a Skyler White, "Cornered"(4x6) [8]
“No más medidas a medias”
Mención honorífica

_______________________________________________________________________
Notas
[1] Receta química para la metanfetamina (C10H15N), corresponde con la fórmula del compuesto y el número 149.24 con el peso molecular del mismo.
[2] Utilizado en la propia serie.
[3] https://youtu.be/TU-PXfzsj4o
[4] Sobre abofetear: https://www.youtube.com/watch?v=tvaX9rlqlTY
[5] Seudónimo basado en Werner Heisenberg, creador del "Principio de incertidumbre", expone la imposibilidad de conocer con exactitud al mismo tiempo la posición y la velocidad de un electrón o cualquier otra partícula en movimiento.
[6] Verbo en inglés que puede traducirse a "Salirse del buen caminito", "Corromperse" o "Volverse malo".
[7] NASDAQ es la segunda bolsa de valores electrónica y automatizada más grande de los Estados Unidos.
[8] https://www.youtube.com/watch?v=wMEq1mGpP5A
_______________________________________________________________________
Glosario
*Rubatosis: Inquietante conciencia de los propios latidos.
*Nodus Tollens: Realización/conclusión de que la trama de la vida no tiene sentido para uno mismo.

20170508

XIV. El mundo no arderá porque no puedes forzar una sonrisa


La depresión apesta. Es como vivir con una masa amorfa encima de los hombros, diciendo a uno lo mal que vive la vida, lo feo que se es y lo insignificante que representa la existencia de un solo individuo para el resto del mundo. Si se le alimenta de otros pensamientos como esos, va a estallar en cualquier momento. Y no es culpa de nadie exclusivamente, porque esta enfermedad es tan importante como una lesión en el tobillo, que si no se trata y procura, probablemente seguirá doliendo y encima, si alguien pretende correr una maratón bajo ese estado, horribles resultados le depararán. Excepto que la depresión puede llevar a una persona al suicidio, y entonces ya no es tan parecida a una dolencia corporal y a fin de cuentas curable. Un tema tan delicado como el que nos convoca requiere un trato abierto, en definitiva. Nunca se sabe quién sea presa de un mal semejante, además de las personas capaces de prevenir el estado depresivo ante la exposición de síntomas tempranos. La serie de esta semana convoca el regreso del drama (si alguna vez se fue), de las sensaciones que nos dejan por ahí, tirados y con ganas de abrazar a nuestra mamá. Pero que finalmente nos mostrará un maravilloso crecimiento personal; reflexiones concernientes a los jóvenes y no tan jóvenes, de la mano de una mujer británica muy peculiar, el acoso escolar y las apariencias personales. My Mad Fat Diary, una tragicomedia del Reino Unido, cuenta con tres temporadas desde el año 2013 y un final inesperado en 2015.

La historia, basada en la autobiografía de Rae Earl, titulado My Fat, Mad Teenage Diary; habla de una adolescente de dieciséis años con el mismo nombre (interpretada por Sharon Rooney). Se nos vincula de inmediato en un Lincolnshire de 1996, ajustándonos en el preciso momento donde la joven sale del psiquiátrico, después de cuatro meses y un intento de suicidio. Apenas se encuentra con el exterior, se topa con su mejor amiga, Chloe (Jodie Comer), en compañía de sus nuevos amigos: Izzy (Ciara Baxendale), Chop (Jordan Murphy), Archie (Dan Cohen) y Finn (Nico Mirallegro; Spike Island, Hollyoaks), con los que convive a expensas de Chloe, tratando de encajar y presumir un poco de su “estadía” en París, porque ninguno de ellos se ha enterado de su condición mental y sus problemas corporales. Nuestra protagonista pesa alrededor de ciento cuatro kilos, se reconoce la impotencia e inseguridad en cada uno de sus pasos y a pesar de haber salido ya del hospital, el tortuoso camino como el personaje de Rae apenas ha empezado. La tenacidad y todas las fortalezas de esta mujer se manifiestan hasta cuando respira, es divertida, creativa, conocedora de la música de su época y gran conversadora; ¿Qué parece estar tan mal si es así? Los demás. En compañía de su terapeuta, Kester (Ian Hart; La piedra filosofal, Bates Motel), Rae tendrá estas altas y bajas, aunque en esta ocasión no está sola.
Sin embargo, nada llega a ser absolutamente deprimente en la serie. Cargada de la correcta proporción entre la comedia y el drama, se palpa un ambiente ya visto en programas británicos del mismo corte como Skins (2007) y Misfits (2009), acompañado de garabatos al estilo “videojugabilístico” de Scott Pilgrim vs The World, pero tal como si se tratara de un diario escrito por Rachel, llevado a la vida real. La percepción narrativa corre por parte de la protagonista casi por completo, pero ese es un acierto más en la trama, ya que de esa manera logra reconocerse con mayor facilidad el progreso de ésta, la visión de su mundo y el cambio de opinión, la reconsideración de ciertos temas y/o personas, recalcando algo importante: La apariencia no lo es todo. Mantenerse tan enajenada en una visión radical de las cuestiones físicas y los menosprecios a sí misma, también la hace pecar de inocente, creyendo firmemente en que las personas atractivas tienen lo suyo de superficiales y cuentan con una vida arreglada. El egoísmo resulta obvio al momento de visualizar un punto de vista subjetivo por completo, con sus opiniones, creencias y pensamientos bien arraigados; consideración fascinante u odiosa, dependiendo del ojo crítico particular. A diferencia del par de series nombradas, MMFD reluce por méritos propios, aunque sea menos reconocida que éstas.

Toparse con una serie representa adecuar ciertas creencias y usanzas a la misma. Ser testigos de una mujer tan fuerte es algo imprescindible, incluso para la misma vida. Representa tener presente una figura diferente como modelo para el resto, una adolescente al rojo vivo, en conjunto con problemas fuertes y una actitud sin tendencia a amedrentrarse. La dicotomía de una persona depresiva sin estereotipos, con defectos y capacidades. Padecimientos en tantos matices es propio del día a día de cualquiera. Tener una presencia con las características de Rae es una ayuda enorme para ese pequeño grupo con enfermedades mentales, por lo que de inmediato representa un progreso entre la diversidad y extensión de temas de los que se hablan. Una meta importante para cada historia del mundo es llegar al otro de alguna manera. Extender los horizontes en cuestión de público y trama, representa un logro y un punto de vista válido. Así se cuenten con las características del personaje o adecuarse a su forma de ver las situaciones, es una experiencia introspectiva, rara de conseguir cuando se trata de una historia parcialmente ficticia. Ya se busque o se quiera entender a Rae o sufrir como ella, la lección se considera aprendida. ¿Y no es satisfactorio?, que al final permanezca algo, no sea una serie más y uno necesite un par de clics más a la que sigue, para quitarse el mal sabor.

¿Qué más resta decir?, las series británicas contemporáneas son reconocidas por mantenerse entre un público joven, con esos "devastadores cambios", la cosa con MMFD es que aquí lo vuelven común y hasta gracioso. Se habló de la depresión y la terrible experiencia para las personas aludidas a ella; la censura, la incomprensión y el malestar que ello genera, parecido a una dolencia física y el deber de tomar a la enfermedad "invisible" como algo demasiado serio, antes de que sea muy tarde. Se puede ver la vivencia de Rae Earl, una mujer con la cual se puede romper esquemas en todo sentido, dejar de lado ese miedo, ese rastro tan dramático y pesado en una persona depresiva, tal vez al restarle el arquetipo para las personas como ella, anteponer su personalidad sobre todo, humanizar a la enfermedad y no observarla con ojos prejuiciosos; así como la necesidad de empatizar, recordando la verdadera importancia de las apariencias corporales. Finalmente es ese ideal, lo que debería pasar en cualquier situación depresiva, resanar las grietas, mantenerse de pie y continuar en este mundo, las veces que sean necesarias.
“Estaba llegando al punto en el que ya no soportaba estar sola, es lo que pasa con la soledad, se arrastra y crece dentro tuyo como un silencio inmenso.”
“La gente dice que cuanto te despiertas de una pesadilla, se siente un alivio cuando te das cuenta que sólo era un sueño, y es acogedor. Pero algunas veces despierto de una pesadilla y desearía seguir dormida porque es mucho mejor que la vida real.” 
—Rae
“Mis métodos de tortura son pedirte que confíes en la gente, pedirte que pierdas el control, pero si yo hubiera sido tratado de la forma que la gente te ha tratado a ti, también querría sentarme en el baño y esconderme del resto del mundo.” 
—Kester
8/10

20170505

XI.Toda la comedia deriva del miedo

“Si las costillas de cerdo fueran perfectas no existirían los perros calientes”. 
—Greg Universe a su hijo, Steven. Steven Universe, temporada 1, episodio 2 “El Cañón Láser”.

La sociedad es extraña. A través del tiempo, la existencia humana se desarrolló de manera fructífera, se han establecido una serie de normas escritas y no escritas. Los seres humanos, dotados de todo el raciocinio posible, han sido manipulados a un nivel en que ellos no definen a la sociedad, sino todo lo contrario. Aquí es cuando una persona llena de dudas personales se ve censurada de distintas formas: por lo que sus papás quieren, por lo que las autoridades quieren e inclusive por lo que sus propios amigos quieren de él o ella. De acuerdo a su edad, su peso, su condición económica, su género, su color de cabello... está "destinado" a vestir, actuar, comer, dormir... ser lo que todas esas índoles le han impuesto, dependiendo en menor medida la voluntad de este individuo. Sobre todo ahora, donde la vida de cualquiera es ventilada por medio de las redes sociales. Estamos destinados a ser juzgados, y a su vez, en la búsqueda de cierta aceptación constante.

Es fácil pensar en las preocupaciones de una mujer a nivel social, pues son éstas las principales personas que viven bajo el yugo, al parecer interminable, de las etiquetas, los roles de género y el patriarcado. A estas alturas de la vida los feminicidios, la explotación laboral y/o sexual, las imposiciones machistas y demás problemas, están a la orden del día para el género femenino. Sin embargo, ¿qué pasa con el género masculino? No por los problemas concernientes a las mujeres, los hombres se encuentran en un pedestal, oliendo rosas. La presión generada por la sociedad es mucho mayor para este sexo. Existe esa creencia generalizada de que los hombres necesitan ser seres completamente de piedra, sin mostrar ningún sentimiento. Tal como ese dicho popular, un hombre "debe" tener las tres efes: feo, fuerte y formal. No puede cuidar su piel, vestirse como le dé la gana, ni usar maquillaje; está de inmediato ese pensamiento de clasificar cosas en femenino y masculino, minorizando o humillando a aquellos que se atreven a romper esquemas. ¿Han visto a algún hombre "normal" usando falda y maquillaje, de la mano con su novia? Está prohibido feminizar algo supuestamente varonil, porque ser mujer (o ser como una) es humillante. Los hombres están presionados a ser importantes, ser la cabeza de una familia, valerse sin ninguna ayuda del matriarcado, ser unos sementales y encima, tener el orgullo intacto frente a todo problema. No se permiten las lágrimas.
Este tema es tan diverso como polémico, por ser considerado un tanto feminista. En fin, de lleno a la serie de esta semana, volvemos a los temas aparentemente infantiles. Steven Universe es la serie animada de Rebecca Sugar para la cadena de televisión, Cartoon Network. Empezó a emitirse desde el 2013, con dos temporadas de setenta y ocho episodios y una tercera por confirmar en este año. La premisa al principio es totalmente simple: el televidente presencia la vida de Steven Universe, un niño mitad humano y mitad gema. Es el único miembro masculino de Las Gemas de Cristal, un grupo rebelde de gemas extraterrestres, con el trabajo de proteger la Tierra y el universo, incluso antes de la existencia humana. Steven reemplaza a su madre, Rose Quartz, ya que ella no podía dar a luz sin perder su gema; algo característico en todas ellas, la posesión de una gema, con la cual pueden vivir indefinidamente, a menos de que se rompa ésta. Con ella también magnifican sus poderes y hacen uso de un arma personal. No tienen las necesidades humanas, como comer o dormir, pero pueden disfrutar de hacerlo. Además de tener la capacidad de fusionarse entre sí. Todo esto tendrá que aprender el joven Steven, sin ayuda de su madre y con un padre humano, es gracias a las tres últimas integrantes con las que tendrá muchas aventuras.

La serie va acelerando en trama a lo largo de los episodios. Puede haber capítulos de "relleno", por no tener mucho qué ver con la historia principal, aunque no por ello son totalmente innecesarios, ya que van dando pequeñas pistas o subtexto de ayuda para un futuro. Gracias a ello se han creado diversas teorías sobre la misma historia, así como el trasfondo de una serie más allá del público infantil. Su lenguaje es claro, sin ir al extremo dedicado a los adultos ni a los niños, por lo que puede ser vista por un público amplio. Además, el pueblo habitado por las gemas es sumamente pequeño, gracias a ello, se puede reconocer a todos los personajes secundarios con facilidad e incluso se puede percibir el aire de Barakamon, la serie de la semana pasada. Dejando ello de lado, son las tres integrantes de Las Gemas de Cristal las descritas a continuación, para recalcar la profundidad e importancia de éstas:
  • Amethyst: gema creada en la Tierra, en el proyecto de colonización dejado a un lado y la penúltima en unirse a la rebeldía. Al tener una personalidad divertida, despreocupada y risueña, da la impresión de no tomar nada totalmente en serio y de sacar de sus casillas a una de sus compañeras. No obstante, al ser originaria de la tierra, se siente fuera de lugar en el grupo; además de ser una gema muy insegura de su apariencia y sus decisiones. También ha demostrado sentirse incómoda ante la preocupación de los demás por ella.
  • Pearl: en el Planeta Madre, residen un sinfín de perlas. Todas tienen como deber obedecer a las gemas más fuertes. Perla formó parte de la primera rebelión, al lado de la madre de Steven, al sentir una profunda admiración por ella, decidió defenderla a ella y a sus ideales. Cuando Rose muere, Perla ya no se siente más una especie de “esclava” y se convierte en el cerebro estratega del grupo. Aun así, en ocasiones ella se siente como una “perla inútil por su cuenta, con la necesidad de que le digan qué hacer”. Considero que es una de las gemas con un desarrollo mucho más profundo, pues de pasar a un personaje quisquilloso y perfeccionista, se pueden apreciar sus flaquezas y su capacidad para enfrentar las adversidades, aunque ya no sea al lado de su gema predilecta.
  • Garnet: gema líder y fusión de las pequeñas gemas Rubi y Sapphire, siendo ella la representación de su amor. Gracias la revelación de esto, Steven Universe estuvo a punto de ser cancelado, por la unión amorosa y explícita de dos mujeres. Ante esto, Sugar explicó que las gemas no tienen un género específico, pero tienen nombre de gemas “femeninas”. Garnet es un personaje estoico, relajado y centrado en toda situación. Al ser una fusión, tiene la mejor parte de ambas gemas, la paciencia y capacidad de ver el futuro de Sapphire, la explosividad y cierta abertura emocional de Rubi. Se toma muy en serio el tema de la fusión, describiéndola como una experiencia más que la simple unión de dos elementos. Sin duda, es el personaje con más historia, aunque al principio parecía ser el eje moral y nada más.
Las tres gemas tienen en común el enorme cariño hacia Steven, principal tema de la columna. Steven fue criado por ellas y su padre, desde que su madre sacrificó su apariencia física por él. Su hijo posee su gema, por lo que no desapareció por completo. Pienso que al principio las gemas mostraron su fidelidad a Rose Quartz al cuidarlo, pero fue gracias al carisma y la personalidad del pequeño con lo que terminaron congeniando en verdad. De cierta forma se siente el papel de 3 madres: la divertida, la protectora y la fuerte. Al tener una crianza totalmente diferente entre razas, y sobre todo, en relación con los ideales del cuarzo, Steven ha ido creciendo sin censuras. Se le ha permitido llorar, tener miedo, enfrentar esos miedos, exponer sus ideas y acatar las mismas, por muy tontas que sean, obedecer cuando se le castiga y expresarse de cualquier forma. Las gemas lo apoyan incondicionalmente y es gracias a ellas que se ha desarrollado como un humano/gema valiente y capaz de ser sólo Steven. Esta animación va de la mano con problemas actuales de la sociedad, reconociendo la necesidad de apoyo, tolerancia y aceptación de personas, sin etiquetas, sin género y sin censura. Una experiencia imperdible y una apuesta maravillosa para grandes y pequeños. No lo puedo mencionar como la revolución definitiva de la normatividad impuesta por la humanidad. Es un comienzo.
“No te enfoques tanto en el talento, Steven. Todo lo que trata el arte es sobre la comunicación, una pieza de arte es una conversación. Cada elección que haces es un enunciado. No te preocupes por las etiquetas, son conforme a lo estándar, sólo sé tú mismo y la gente apreciará tu honestidad. Y toma un buen respiro”.
9/10

20170429

XX. "Persona llena de energía"

“¿Qué significa ser uno mismo? Diferenciarse de los demás”, es lo que vi escrito en una revista de aquella tienda, resaltando en la portada. ¿Qué significa ser uno mismo? Es algo que no me preocupaba cuando era un niño, no me importaba enojarme cuando las cosas no salían como quería y honestamente decir cuando algo me gustaba. Pero cambiamos con el tiempo, al igual que las cosas que queremos proteger.
Desde algo que no necesita ser explicado, hasta actuar para ser aceptados. Cuanto más crecemos tendemos a ser criaturas con más arrepentimientos. Pero aun así, incluso así, hay algo que aprender de todo ello. Es por eso que estoy siendo yo mismo y tú sigues siendo tú. No tenemos que empezar de nuevo para poder encontrarlo. Después de todo yo no soy como tú, así como tú no eres como yo. Siendo diferentes y tomándonos de las manos; así es como funciona.Me pregunto ¿qué significa ser uno mismo? Tenemos algo irremplazable. No hay nada malo en una vida en constante cambio."
1:30 de la canción de inicio de Barakamon “Rashisa”, interpretada por Super Beaver.

Me supongo que en cualquier disciplina, pero necesariamente debe ser la escritura uno de los escaños complicados de escalar y encima de ello, permanecer. Es necesario mucho trabajo duro, esfuerzo y constante práctica. Entonces el respetado lector que venga de pasada por acá entenderá la frustración y el estrés inmiscuido en un ejercicio como la redacción. Habrán ocasiones en las cuales uno tenga la necesidad de recostarse en su cama, hacerse bolita y comenzar a sudar por los ojos; de pensar en rendirse o incluso posponer tareas complejas, como, sólo por poner un ejemplo, una columna semanal. ¿No dan unas gigantescas ganas de volver a la infancia? Ser niño representaba vivir sin preocupación alguna en el mundo, jugar todo el día y vivir pensando apresuradamente en la adultez, como una especie de sueño inalcanzable. Pues una vez que llega ese suceso tan inesperado, ¿qué se supone que hay por hacer? ¿Incluso los propios adultos sabrán la respuesta de esa pregunta existencial?

Barakamon, bajo el género de shonen, comedia y slice of life; es un manga, escrito e ilustrado por Satsuki Yoshino, todavía en emisión. Además se lanzó un anime en el verano del año 2014, salido del estudio Kinema Citrus (Tokio Magnitude 8.0); sumamente corto al abarcar una sola temporada de sólo 12 episodios y sin espera de una segunda entrega, lamentablemente. Sin embargo, al ser considerado uno de los títulos recientes de estas series japonesas, es necesario resaltar las diferencias que lo hacen relucir de sus contemporáneos. La historia retrata la llegada de Seishuu Handa, un calígrafo profesional de apenas 23 años, a una de las Islas Gotō, un ambiente pueblerino totalmente opuesto a la concentración urbana de Tokio, su antiguo hogar. Handa ha sido mandado a esa isla por órdenes de su padre, después de haber cometido el desfiguro de golpear a una autoridad predominante en el mundo de la caligrafía, solamente por recibir una mala crítica y señalar su estilo como aburrido, mediocre y falto de personalidad. Después de recibir una opinión tan mala y devastadora, decide aislarse de todo y todos, para dedicarse a su caligrafía.

¿Y ya? Pues uno puede pensar que no hay sinopsis más aburrida como ésta. Detenerse a observar caligrafía ajena y contraria a la occidental, como lo es la japonesa, podría ser algo poco atractivo para el consumidor de habla hispana, con letra molde como la de ahorita mismo. Una profesión… prácticamente inexistente en occidente resulta digna de admiración; además, con un protagonista tan serio, estresado, caprichoso y sumamente recto, es curioso toparse con momentos en los que consiguen arrancarte una clara e inevitable risa, sí o sí. Entonces, es hora de decir que este anime no lo debe todo a Handa y sus increíbles esfuerzos por hacerse de un estilo propio. La isla no es nada parecido a una ciudad sobrepoblada como Tokio, sin embargo en ella reside un pueblo pequeño y muy unido. Los habitantes reciben al “maestro” como si ya lo hubiesen conocido mucho tiempo antes y desde el principio tratan de incluirlo en sus círculos sociales. Mediante la interacción (oportuna o no deseada) de estos personajes, el protagonista aprenderá de diversas experiencias que nunca antes pudo tener, gracias a la sobreprotección de sus parientes y el entorno urbano que lo asfixiaba. Descubrirá que no sólo su caligrafía mejorará, sino también su propia integridad humana y su sentido en la vida misma.

La agradable sorpresa de encontrarse con una fuente limitada de diversión y relajación es gracias a la buena vibra que esta serie esparce sobre cualquier público. No es una serie llena de sangre, conflictos y fanservice. El elemento reprobable de lolicon se hace totalmente a un lado aquí, a pesar de tener elementos infantiles como coprotagonistas. Y resta un humor blanco, que ni uno mismo sabía que necesitara alguna vez en su vida. En ningún episodio llega a pensar uno en la falta o el simple relleno en la historia. Las risas, la reflexión y los cambios están ajustados correctamente e incluso podría ser que el mismo anime genere una introspección personal en cada consumidor, pensándose como una “persona llena de energía”, como el título traducido trata de transmitir. Tanto Handa como uno mismo presencia las pequeñas y cotidianas aventuras de los habitantes, logrando un lugar espiritual, algo parecido a un locus amoenus individual, término referenciado a un lugar idealizado, apartado del ruido y de distracciones; y repleto de encanto. Todo es como recostarse en esa silla de masajes que están en algún lugar de los supermercados, cerrar los ojos y presenciarlo… esa animación de colores tan suaves y detalles resaltados, como el cabello y la eterna belleza del mar; la voz de Daisuke Ono, exasperándose con las voces cristalinas de niños de verdad; y la tenue acústica, que entra en la misma trama, llena de entretenimiento ligero pero de gran calidad. Finalmente, saber que nada mal puede haber en este mundo y que la felicidad está a la vuelta de la esquina.

Naru Kotoishi
Como si esto fuera un platillo y un servidor fuera su chef, el principal ingrediente se guarda celosamente hasta el desenlace y/o la entrega del servicio. En Barakamon este elemento tiene por nombre Naru Kotoishi, una pequeña y simpática niña de tan sólo siete años. Sin mencionarla a ella es como hacer una reseña de un anime genérico, sin situaciones sosas y personajes estereotipados, o sea, como algo sin sentido y sin razón. La pequeña infante hace esta serie lo que es, su tierna voz, el diseño cristalino de su personaje, la esencia de la personalidad de acuerdo a su edad y, sobre todo, la interacción que mantiene con un hombre como Handa, es lo que resulta en un título optimista, ameno y de buen gusto, sin tener que recurrir a personajes totalmente atractivos, escenas eróticas y seriedad absoluta. Esto llega, susurrando suavemente al oído de uno, diciendo “No te tomes la vida tan en serio”. Divertirse, impresionarse y convivir con los pequeños componentes de la vida, ser feliz y dejar la preocupación a un lado, sin darle muchas vueltas al asunto.

Barakamon te enseña a ser un niño otra vez.


No estoy seguro. Ahora mismo estoy completamente a ciegas, pero tarde o temprano, encontraré la luz.
10/10

20170428

XIX. Mucha gente es estúpida y aun así tienen vidas plenas y productivas

¿Y ahora qué?, ¿intentarás asustarme? 
En realidad, no. No quiero asustarte. Pero créeme, no quieres estar aquí. 
¡No me toques! Tortillera de mierda.
¿Cómo me dijiste?
Ya me escuchaste.
¿Cómo te llamas?
Dina 
Dina, qué lindo nombre. Dina, podría decirte muchas cosas para asustarte. Podría decirte que vas a ser mi puta, podría decirte que serás mi esclava, que tendré sexo contigo aunque no nos queramos. Que haré contigo lo que la primavera hace con los cerezos, pero al estilo de la prisión. Es de Pablo Neruda. Pero, ¿para qué? Eres demasiado ruda, ¿no? Sí, sé lo fácil que es convencerte de que eres algo que no eres. Y puedes hacerlo afuera. Porque puedes seguir moviéndote, mantenerte tan ocupada que no tienes que afrontar quién realmente eres. Pero… eres débil.
Hazte a un lado, pendeja.
Yo soy como tú, Dina. Yo también soy débil. No puedo soportar esto sin tocar a alguien, sin amar a alguien. ¿Será porque el sexo bloquea el dolor? ¿O porque soy un monstruo sexual? No lo sé. Pero sí sé que era alguien antes de venir aquí. Tenía una vida que yo misma había elegido para mí. Y ahora lo único que hago es tratar de pasar el día sin llorar. Y tengo miedo. Todavía tengo miedo. Tengo miedo porque no soy yo misma aquí y tengo miedo porque sí lo soy. Lo que más asusta de la prisión no son los demás, Dina, sino enfrentarte cara a cara con quién eres en verdad. Porque cuando estás detrás de estas paredes, no hay adónde correr, aun si pudieses correr. La verdad te alcanza, Dina. Y es ella quien te convertirá en su puta“.
Piper Chapman a Dina. Temporada uno, capítulo diez “Bora Bora Bora”, minuto 43:00.
El Test de Bechdel revolucionó dentro del criterio del televidente contemporáneo. Los primeros años del nuevo siglo han marcado cambios en la sociedad a un nivel exponencial. El poder de alzar la voz está pasando a un sector cada vez más amplio, en vez de priorizar la opinión del patriarcado blanco y económicamente favorecido. Establecido esto, presumo la imposibilidad pasada de televisar una serie como la que hoy nos convoca a este ilustrísimo espacio; y encima ser dirigida a la masividad de medios en la actualidad. Una serie donde se cuentan los roles masculinos con los dedos de las manos, además de ser secundarios o simples extras de la historia. Es sobre las féminas donde gira esta trama, sin demasiado glamour, sin personalidades huecas, situaciones repetitivas o la necesidad de enfrascarse en un amorío convencional. OITNB no sólo pasa “La regla” mencionada al principio, rompe con muchos prejuicios, muchos roles establecidos en el sexo débil. Tal vez una serie simple producida por Netflix no sea nada comparado con las novelas medievales, la libertad de voto femenino o incluso la decisión libre al aborto y/o los anticonceptivos; sin embargo, es motivo de orgullo estar en contacto con dichas representaciones, y que partir de éstas surjan unas mejores.

Orange is the New Black o El naranja es el nuevo negro se basa en una historia real, publicada en el libro escrito por la ex–reclusa, Piper Kerman: “Orange Is the New Black: Crónica de mi año en una prisión federal de mujeres”. En este libro y en la serie se narra cómo Piper Chapman (Taylor Schilling; Mercy, The lucky one) fue presa, gracias a verse envuelta en tráfico de drogas hace diez años, junto a su pareja en ese entonces, Nora Jansen, alias Alex Vause (Laura Prepon; HIMYM, That 70’s show). A partir de ahí Piper se despide de su vida de mujer cosmopolita y educada, para entrar en la prisión de mujeres en La Penitenciaria Federal de Litchfield, New York. La situación en ese hoyo negro y sucio no es para nada parecido a su vida afuera, y las personas que se encuentra en su camino son tan diferentes a ella y eso de cierta manera no es malo. Al final, Chapman resultar ser la persona a la cual menos gusto da de ver a lo largo de la serie. Dirigida desde 2013 por Jenji Kohan (Weeds), cuenta con tres temporadas y se ha confirmado hasta una séptima. 
Abres la página o aplicación de Netflix, te topas con el spotlight de la aclamada serie de cinco estrellas, le das una oportunidad y le das al pequeño triángulo para iniciar… en el primer minuto y treinta segundos, ¿hueles eso?, son todos los errores que están por presenciar tus ojos. Es que aquí nadie trata de establecer a las reclusas como mujercitas inocentes o como malditos monstruos chupa recursos de la sociedad productiva. Simplemente son personas cometiendo errores o con pésima suerte, estando en el momento equivocado y con la gente equivocada. A lo largo de cada episodio puede verse uno o más flashbacks sobre alguna presa en particular, de acuerdo a la vida que llevaba antes y probablemente el crimen por el cual paga ese enclaustramiento. Vemos niñas, mamás, tías, primas, amigas, enemigas, novias, abuelas, cabezas de familias, lesbianas, heterosexuales, bisexuales, transexuales, jefas, empleadas, princesas, machorras, pacifistas, drogadictas, inocentes, culpables, enamoradas, estafadoras, deprimidas, enfermizas, rebeldes, tímidas, amantes… mujeres pasando por la vida. Definitivamente no podría asimilar la semejanza entre Pennsatucky, una asesina que se convirtió al cristianismo en la cárcel y tuvo una idea equivocada del amor y el sexo desde su niñez; y Sophia, una mujer transexual acusada de fraude de tarjetas de crédito para completar su transición, con grandes problemas en su familia y en especial con su hijo, porque no puede aceptar la reasignación de sexo de su papá.
En cuanto terminé esta serie (o desde la primera temporada) quise enterarme de más, obviamente; le han etiquetado bajo el género de comedia. Y yo no lo podía creer. Tal vez podría ser humor muy negro… pero en ciertos capítulos incluso se puede percibir ese aire depresivo. Ser testigo de las pésimas condiciones en que viven las reclusas (hay un episodio donde tienen que hacer sus necesidades en cubos y dormir en la cafetería), ver a los poderosos salirse siempre con la suya, incluso las peleas o los confinamientos por el simple abuso de poder por parte de los policías, la misma vieja discriminación de siempre: por el color de piel, las creencias religiosas e incluso el género. Se puede ver lo peor de la sociedad, enfocado en el sexo que a nadie le importa. Es cierto que en ciertas ocasiones te puedes reír y mucho, pero es más una risa por el jodido resultado de todo. Ya es tanta la desgracia, la tensión y los errores que no queda nada más, excepto echarse unas risas al ver o alucinar a una gallina en medio del patio.

La vida se ha encargado de distraernos con todo lo existencialmente posible sobre este universo. Podemos enfocarnos en todo menos en nosotros mismos. Se ha dicho que al encerrar a una persona en un cuarto, sin distracciones, sin ruido, sólo por unas cuantas horas; se puede volver loco o puede conocerse a sí mismo. ¿Qué pasa cuando tus propios errores llegan incluso diez años después a cobrar factura con intereses? La vida, eso pasa. Ya de por sí es duro convivir con uno mismo por veinticuatro horas, los siete días de la semana. Imagínalo sin televisión, sin privacidad, sin agua caliente, sin entretenimiento... meter la pata siempre ha sido opción, nadie dijo que es una buena idea.

Trust no bitch

9/10

20170427

VIII. ¿Sabes dónde está el infierno? Dentro de tu cabeza

“Kenzen naru tamashii wa, kensen naru seishin to, kenzen naru nikutai ni yadoru.”(“Un alma saludable habita en una mente saludable y en un cuerpo saludable”)
Maka Albarn, Soul Eater, Desde la temporada 1, capítulo 1 “La resonancia del alma” hasta el último capítulo “¡La contraseña es coraje!”, minuto 0:00.

Los giros de tuerca sientan bien. No existe un alma dueña de sus facultades mentales, que no prefiera dormir ocho o más horas a dormitar malamente entre viaje y viaje en autobús; que tenga sus tres comidas en forma, con sus deliciosas colaciones ocasionales y no se muera de hambre o coma cualquier porquería; que haga ejercicio regularmente y no haga raíces en la cama, a causa de su grave sedentarismo, incluso más peligroso si le comparamos con el tabaquismo. La salud puede ser un tema multifacético, nos trae de cabeza en diversas etapas de la vida y a pesar de mostrarnos irresponsables la mayor parte del tiempo, nos alarmamos cuando nos enfrentamos a un diagnóstico inesperado. Bien, en este momento voy a retirarme del papel de Lolita Ayala en “Información que cura” y me detendré en lo esencial. La locura contra la salud, y su mala relación en un determinado anime. En esta edición saldremos totalmente del tema que se ha tratado durante seis semanas, aquellas series angloparlantes, encausados en géneros como la comedia y el drama; casi como si uno se propusiera pensar en lo opuesto a éstas y diera con la inolvidable animación japonesa, la muchas veces encargada de ofrecernos creaciones totalmente diferentes a las acostumbradas de este lado del charco.

Soul Eater, creado por Atsushi Ohkubo (Get Backers, B. Ichi), es un comic (manga) y animación japonesa (anime), éste último producido y musicalizado por BONES, Aniplex, Dentsu, Media Factory y TV Tokyo. Se emitió durante los años 2008 y 2009, teniendo la única temporada con un período de cincuenta y un episodios, con veinticinco minutos por cada uno; a pesar de la continuación del manga, asimétrico con la producción del anime, decidieron cortar al último, conteniendo un rumbo importante de la historia a cambio de abreviar la obra en formato animado. Al inicio se presenta la misma historia (al estilo de leyenda, como pasa a lo largo de las primeras sagas de One Piece) y se recapitula así:
“La Escuela Vocacional para Técnicos y Armas de Shinigami, conocida como SHIBUSEN. Es un lugar para no permitir la existencia que una vez hizo al mundo temblar en terror y que arrastró a los humanos a la locura. Fundada por el Shinigami para el estudio y entrenamiento de armas y técnicos. Bueno, hablando francamente… es una organización para la protección de la paz. Me pregunto por qué se llamará vocacional. Como sea, pongámonos con ánimo… ¡Y vamos!”
Es el Shinigami (dios de la muerte) quien relata esta leyenda, con su voz y sus movimientos tan peculiares. No obstante, su apariencia no determina su rol tan imponente entorno a la historia. Como fundador de Shibusen en Death City, “La Muerte” intenta mantener cierta estabilidad en el mundo; principalmente evitando a toda costa el retorno del Kishin (dios demonio), una conversión capaz de manifestarse en toda alma corrompida e intoxicada por la locura y encima que el espíritu en cuestión se atreva a consumir alguna otra alma benigna. Para ello se han formado equipos estudiantiles dentro de la academia, con los roles de maestro-portador y arma, el segundo presentando su forma humana y de artefacto. Su misión es acabar con esas almas aspirantes a demonios, siendo el arma el que las consume, con la finalidad de conseguir 99 de estas y una sola de bruja, en ese orden necesariamente. Así logrará “evolucionar” (como en Pokémon) a una Death Scythe (guadaña de la muerte) y el Shinigami podrá controlarla en caso de necesitar un arma en contra de un poderoso contendiente o el mismo Kishin renacido. En el anime la trama persigue principalmente la evolución de 3 equipos de la escuela:
  • Maka Albarn: maestro y Death Scythe (inconscientemente). El origen de su apellido es una pequeña referencia a Damon Albarn, vocalista de Gorillaz. Es una estudiante ejemplar y cree que todos los hombres poseen la tendencia de comportarse como el parrandero de su padre.
  • Soul “Eater” Evans: guadaña. Comparte el nombre de la serie como juego de palabras, al ser él quien devora las almas, y además como un tributo al pianista de jazz Bill Evans. Es lo contrario a su compañera y lo único que le importa es ser más “cool”.
  • Black☆Star: maestro, ninja y único sobreviviente del Clan de la Estrella. Es un técnico ególatra, su motivo principal en todo momento es ser el centro de atención y “superar a los dioses”, como él lo menciona sin tapujos. Para los entendidos, es como la versión en esteroides de Naruto.
  • Tsubaki Nakatsukasa: arma demoniaca oscura. Capaz de transformarse en múltiples armas además de una katana. Su personalidad se complementa con su portador, al ser totalmente tranquila y amable.
  • Death the Kid: maestro, hijo del Shinigami y Shinigami por sí mismo. Sufre un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), ya que tiene una manía con la simetría y una condena a no serlo por sus tres líneas (líneas sanzu) sobre un lado de su cabello. Su nombre hace referencia a Billy the Kid, un pistolero del viejo oeste.
  • Liz y Patty Thompson: pistolas y anteriormente ladronas en Brooklyn. Kid las eligió como compañeras al ser simétricas. Liz es la mayor; más cínica y seria que su hermana y es quien siempre intenta animar a Kid en sus momentos de crisis. Patty en cambio se muestra infantil, burlona, ingenua y a veces explosiva, disfrutando y asombrándose en todo momento. Kid prefiere jalar el gatillo de ambas con ambos meñiques.
Conforme avanzan los episodios la cantidad de personajes aumenta exponencialmente, presenciando la actuación de estudiantes, maestros, brujas, villanos, Death Scythe’s, criaturas fantásticas y, por supuesto, el dios demonio. Un fenómeno curioso dentro de este anime son las referencias, algunas más obvias que otras, en relación a la cultura popular o al mundo del terror; tal es el caso del Profesor Franken Stein, Justin Law (“Just in law” = justo dentro de la ley, de acuerdo a la ley), Ox Ford, Kim Diehl, Excalibur, Jack el Destripador, Al Capone y un gran etcétera. No podría terminar de enunciar las cualidades encarnadas en este título. Gráficamente nunca va a decepcionar, tiene movimientos fluidos y propios al tratarse situaciones como batallas o recorridos de cámara veloces; el estilo de dibujo de Ohkubo es feo y desproporcionado, sinceramente, pero es fácil de identificar, característica perdida en Soul Eater Not! La temática, adentrándose tanto al mundo shonen (género de acción que puede estar destinado a niños/jóvenes) como al tópico de los dioses de la muerte (como en Death Note y Bleach), entrega algo nuevo: el continuo estrés/suspenso de las batallas, combinados con la comedia, un rastro de erotismo y el tratamiento de la locura en distintos matices: tanto los personajes “buenos” tienen lo suyo de excéntricos, así como el otro lado de la moneda, al considerar a la locura como una enfermedad contagiosa, capaz de esparcirse de alma en alma y convertirse en una incontrolable y dañina demencia. Sin embargo, cuando todos tienen esa mecha de locura, el problema es cuando llega a ser necesario desconfiar de todos los personajes, pero a la vez contagiarse de su cariño y buena onda. Por último, un elemento a considerar muy importante es la música. Cada personaje (importante) tiene un tema y una acústica que lo caracteriza, basándose en tonos de Jazz, Hip Hop, un poco de clásica, rock pop y muchos géneros más; esto lo hace mucho más disfrutable, provoca un ambiente propicio para hundirte en la trama, en la acción y hasta en esas situaciones divertidas entre tantos aprietos.
"No existe un inherente correcto o incorrecto en este mundo, esas etiquetas sólo son construcciones artificiales. El bien y el mal están en manos de las posiciones de autoridad, así es como ha sido siempre; entonces, ¿cómo alguien podría ser consciente de esta verdad de la que hablas? ¿Acaso no ves que la realidad es la verdad que a la larga se convierte en nada más que una sombra de sí misma?, es un simple eco del pasado ahora...
El mundo es una gran zona gris de moralidad, sólo te hace sentir más seguro el poder categorizarla en buena y mala; no es así como funciona en realidad".
Dr. Franken Stein

Mención honorífica

20170422

VI. Why don´t you try speaking in words, instead of your damn dirty lies!

(¡¿Por qué no tratas de hablar con palabras, en vez de con tus malditas mentiras sucias?!*)
“Eres un fracaso. Fracasaste. Fracasas en todo. Fallas en el matrimonio. Fallas en la familia. Tus hijos son fracasados. Y eres gordo. No eres atractivo, nunca lo fuiste. Bueno, lo fuiste un poco, cuando eras un adolescente, pero después engordaste…”
-Bob Belcher a sí mismo. Bob’s Burgers, capítulo 1 “Human Flesh”, temporada 1, minuto 17:35.

Afrontémoslo de una buena maldita vez, Los Simpsons han dejado de ser graciosos… desde hace como diez temporadas. Ya, lo dije y de ninguna manera esta afirmación puede dar pie a un debate, es una verdad universal, aquel poseedor de un “corazón amarillento”, a estas alturas de la vida, haga el favor de retirarse. La sociedad consumista se encuentra en crisis, pues en este mismo momento se encuentra succionándonos a la fuerza, como si fuéramos teta seca de anciana; la buena programación, fuente de la invaluable animación sobre la familia disfuncional por excelencia de Estados Unidos (y amarilla, caray, obviamente iba a funcionar) ya no existe más (o pretendamos como que no). Encima, al haber visto más de tres veces todas las temporadas de Malcolm in the middle, ya hace falta un cambio de aires, una “cosa” bien hecha, para disipar la incertidumbre y la falta de creatividad en el mundo dentro de la caja chica. Se echa de menos algo más allá de Crayon Shin-chan, ese deje… como el de Bob’s Burgers. Pese a tener cinco breves años de existencia, Loren Bouchard (Lucy, la hija del diablo, Home Movies) ha renovado y reinventado lo ya desgastado con la fórmula de Matt Groening.

Pues todo bien, ya es hora de cambiar la vida del honorablísimo lector aquí presente y demostrar algo: la familia que se sigue haciendo “la chistosita” sigue atrayendo un público considerable y lo va a seguir haciendo mientras la animación madure, y explique que no sólo “las pirinolitas” (a las que alguna vez se les admiró corriendo en el parque como gente feliz, y ahora tienen en sus manos más tecnología de la que yo tendré jamás) pueden disfrutar de este o aquel programa de monitos con horario familiar. Y ustedes, ¿quién creen que hace trabajos como estos? Adultos, eso somos aunque seamos consumidores de caricaturas. A pesar de que éstas siguen teniendo un tema genérico y concluyente en cada episodio, su marca es la manera en que se les da determinada voz, la valoración de un buen trabajo y el efecto final, ya reluzca o quede en el olvido por siempre. Ese es el respetable resultado en este título, publicado gracias a la cadena Fox.

La variación hace el trabajo por la gente en búsqueda constante de una nueva perspectiva, de algo más que decir además del vulgar y de pésimo gusto de las animaciones de Seth MacFarlane, tales como Family Guy y American Dad. Al ver tan sólo un capítulo de los ejemplos dados, se puede encontrar al protagonista, un hombre blanco, el promedio norteamericano de los suburbios “pasándola” sin mayor problema; los típicos escenarios entre su trabajo, la escuela de los infantes ignorados por sus negligentes procreadores y pues lo que sea que la aburrida madre haga, a nadie le importa, es mujer. Sobre todo esos finales ya clásicos de toda serie, donde el protagonista o la persona con el problema tratado en el episodio se dedican a filosofar malamente y a decir lo buena que es la vida porque por ese día el malentendido se resolvió. Se puede afirmar que precisamente estos estereotipos terminan siendo en exceso cansinos, encima si le dan ese toque anglosajón tan quitado de pena y soso. Uno puede asociarlo fácilmente, al pensar en Derbez y su copia fiel con La Familia P. Luche, con la estresante y estúpida necesidad de hacer sentir mal a los integrantes de su propia familia, los chistes repetitivos al puro estilo de El chavo del ocho y las ganas de meter el humor de doble sentido hasta en el cereal. En todo sentido: apestan.

Ahora me siento un poco como el comerciante ambulante que pregona la cura milagrosa para las reumas y el mal de ojo. Bob’s Burgers no tiene la última fórmula infalible de la comedia perfecta. Por el contrario, es una serie a la deriva, ya que estuvo a nada de cancelarse pasada su primera temporada. Y actualmente va perdiendo público, no sería una sorpresa que la quinta temporada fuera la última, a pesar de ser una serie que está mejorando continuamente. Desde la canción de apertura se puede oler el fracaso rotundo en el restaurante de hamburguesas en el que Bob, Linda, Tina, Gene y Louise Belcher trabajan y conviven como familia. El negocio no va tan bien como se puede pensar cuando uno junta hamburguesas con gringos, pero se puede llegar a fin de mes con los pocos clientes frecuentes, los pequeños golpes de buena suerte y los momentos amenos que los niños Belcher nos hacen pasar, con esa despreocupación infantil-adolescente y la apertura de sus padres a pasar casi todo el tiempo con ellos.

Por supuesto, no deja de ser una familia gringa viviendo problemas de primer mundo, pero el gran ingrediente y su respectivo toque de genialidad que este título brinda al televidente es la característica “normal” de todos. Los integrantes de este grupo reducido son completamente comunes y corrientes, no se le trata a nadie como si fuera un bicho raro o deficiente y poco querido dentro del ambiente familiar. Es ese bienestar, brindado casi por osmosis, lo que deja un buen sabor de boca. Especialmente desde la temporada dos, no sería sorprendente acabar un episodio con una sonrisa auténtica sellada en la boca. Si uno buscara destensarse por el día tan estresante que nos asola como rutina, la opción es sentarse y sólo ver buena televisión. Desafortunadamente Bob’s Burgers está disponible únicamente en la plataforma de Netflix para Estados Unidos, pero no es nada que internet no pueda resolver. Y un punto a favor (el único que he encontrado, sinceramente) es que el doblaje latino está en su mejor momento con esta serie, las voces son tan fieles a las originales y con una traducción respetable, que no hay excusa para no ver las aventuras del buen Bob, de su encantadora esposa y de sus adorables hijos.

10/10

*No se leía tan genial en español

20170413

IV. No hay tal cosa como el amor verdadero en su estado más puro


"Mira, yo no sé qué hubiera pasado, ni sé dónde estaríamos. Pero hoy estamos aquí y somos dos personas distintas que queremos cosas distintas (...). Yo no te quiero lastimar, yo no creo que tengamos otra chance. Yo ya no estoy ahí".
Arturo Meyer, Alguien más, 2013. Capítulo 13, minuto 47.

Dejando a un lado por un momento a las series que han emanado de Netflix, en esta ocasión leemos sobre un título que irónicamente nos regresa a la antigua usanza de los programas de televisión, o séase tener un horario específico para aplastarnos frente a la caja estúpida. La programación de Canal Once. Se sabe que ésta brinda un contenido absolutamente distinto al de cadenas populares de televisión mexicana (cofTelevisacof) y pretende atraer al público para un título como Alguien más, la serie mexicana que en 2013 ocupó varios hogares.

Escrita y producida por Constanza Novick (Soy tu fan) y co-producida por Gael García Bernal y Diego Luna, Alguien más llega a ser un parteaguas, para causar innovación en la TV de la sociedad posmoderna de México. La historia gira en torno a un arquitecto treintón llamado Arturo Meyer (Arturo Álvarez Rebeil). Este protagonista masculino se sale del personaje del hombre de novela: el valiente, el dispuesto, "el macho"; es un tipo que tropieza con el fatídico error de enamorarse perdidamente de una mujer como Irene (Ana Serradilla), una persona inestable que eventualmente se aburre de su relación y tiene la ocurrencia de botarlo por un “one-night-stand” en una celebración de Año Nuevo con amigos de ella, y además tras dar el paso de vivir juntos hasta el lejano Londres. Arturo se regresa a México y se deprime profundamente por varios años y acude a su mejor amiga, Sofía (Edwarda Gurrola), desarrollando a su lado una relación muy sencilla y amena. Sin embargo, cuando Irene vuelve y se fija en Meyer una vez más, ¿cómo van a reaccionar él y su amiga?

Viéndolo desde una perspectiva general, 13 capítulos no pueden resumirse en un triángulo amoroso y problemas de un chavo ruco; sino en preocupaciones cotidianas que aluden al adulto moderno. Constantemente se maneja esta diferencia entre la perspectiva grupal y personal, así como las reacciones que hacen ruido en el hombre en el que se concentran. La relevancia del título es enorme en el tema del progreso social y el cambio que en la misma población ha hecho una implosión. Meyer es testigo de que sus amigos están siguiendo con la vida: se casan, tienen hijos, trabajan en sus propios proyectos y progresan en sus relaciones amorosas como adultos. La preocupación constante a llegar a un lugar o a ninguno en particular. Esto es algo que Pasión y Poder(o cualquier telenovela de cuarta) jamás se habría planteado, bajo todo ese argumento débil y predecible.

A pesar de ello, Alguien más no es ningún Master of None. Los meollos amorosos dan lugar a ciertos clichés como las relaciones enfermizas y la banalidad en los acostones casuales. Se desvalora la opinión de ciertos personajes (en su mayoría femeninos) para exaltar esta dimensión heroica y mesiánica del protagonista, y simplemente hay momentos en que se piensa y se vuelve a pensar la actitud y decisiones de éste. La finalización de la serie no causa ninguna incertidumbre, aunque sí un reproche hacia la producción de más proyectos que siguen apostándolo todo frente a un público que consume como enfermo obras mucho más sencillas. La prórroga de la segunda temporada fue una decepción, pero algo esperado por completo.

Finalmente, Alguien más surge como la necesidad de innovación en la televisión Mexicana. Ya saben que el público se ha cansado de consumir diez mil horas de los mismos programas de Chespirito, Derbez y todas las novelas de pobres buenos y ricos malos. La población hipster, millennial y agringada llega y consume también. El tiempo dirá si Club de cuervos, Soy tu fan y esta serie va a satisfacer al receptor consumista pero crítico también.

9/10

20170407

III. ¿Por qué está tu pene en el celular de una chica muerta?


<<Buenos días. No sé qué terribles cosas habrán hecho hasta ahora, pero si les asignaron mi clase, su karma está desequilibrado. Soy la profesora Annalise Keating y esto es Derecho Penal 100, o como le digo yo… “Cómo matar y salirse con la suya”>>.
—Annalise Keating, How to Get Away with Murder (2014). Primera temporada, capítulo 1 “Pilot”; minuto 3:45

Me tiemblan las manos… por más que fuerzo la vista, cerrando y abriendo mis ojos, el cuerpo está ahí. Mis compañeros, tan exhaustos, angustiados y exaltados como yo; se esconden aún entre esa cortina cínica que la abogacía les ha impuesto desde temprana edad. Nadie sabe qué hacer, la profesora Keating nos tiene a todos tan aterrorizados y aun así… matamos a su esposo. Yo lo maté. ¿Sabríamos qué hacer si ella nos guiara como lo ha hecho durante todo este tiempo?, haciéndola de nuestra pilmama en la corte, en la escuela; teniendo tantos secretos conmigo. Tengo que tranquilizarme y encontrar la manera de convencer a estas tres personas de desaparecer al ya occiso Sam Keating, tal como ella me lo ha indicado. Por el bien de Rebecca.
*
No me importa a quien tengo que pisotear para salirme con la mía. Si me acuesto con Oliver para obtener la información y así ser el número uno de la clase; que la profesora sepa de lo que soy capaz para obtener evidencia en nuestro favor. Tienen que recordar muy bien el nombre de Connor Walsh antes de… lo hemos arruinado todo, no existe la mínima posibilidad para revertir lo que hemos hecho. Miro a los lados, buscando aliados en un pequeño grupo de cuatro, Michaela está conmigo, lo sé por esa mirada cómplice y su total oposición a “manchar” aún más sus prestigiosas manos. ¡Ja ja ja, es una bonita Navidad! Terminando de hacer el trabajo, llegó hasta la puerta de Oliver quién sabe cómo y hasta ese momento me derrumbo, permitiendo que sólo él vea mi lado débil. A la mañana siguiente le miento y le digo que tengo un problema con las drogas. Sigo buscando una manera de escapar.
*
Absolutamente todos los días como profesora de Derecho penal y como Annalise Keating, entro a la clase y deslumbró a todos estos jóvenes nerviosos e inseguros. Escojo a cinco estudiantes para que obtengan experiencia directa en los casos que requieren los servicios de mi firma. Pero mi vida personal es un completo desastre, no lo puedo ocultar. Sam me engaña con una de sus estudiantes, ¿qué puedo esperar si soy la segunda esposa?, él supo desde el principio lo que pasaba conmigo… ¿es algo que me impide ser mujer? Soy de carne y hueso, yo siento, yo convivo con mentirosos profesionales 24/7. Entonces, ¿él será culpable?, ¿qué clase de monstruo soy si acuso a mi esposo de asesinato, y a la vez a mi amante de matar a mi esposo? Estoy en mi cama, deshecha, dispuesta a llamar a mi mamá… necesito ayuda. Llevo tanto tiempo mintiendo, usando a la gente que se atraviesa en mi camino y cargando el estrés de no poder concebir.
*
A pesar de la fórmula conocida de la telenovela que usted prefiera colocar aquí, las situaciones que envuelven a cada personaje son dignas de ocupar un respectivo espacio. Desde una estudiante moralmente abrumada por lo que un abogado tiene que hacer para defender a quien sea, hasta una abogada que se siente una sombra sosa e inservible ante su increíble jefa. Cada personaje se distingue sin llegar a simpatizar al receptor de ninguna manera. Nadie busca caer bien en HTGAWM, sin embargo siempre habrá alguien que sea totalmente aborrecible y en este preciso caso es Rebecca. Si al final usted no tiene ganas de asfixiarla con sus propias manos, es que simplemente no se interesó lo suficiente en la trama.

Dos historias paralelas poseyendo un ritmo frenético entre 15 episodios, mientras en cada uno de éstos gira una historia particular, en base a determinados casos en los que esté trabajando la conocida firma de esta prestigiosa universidad de Filadelfia. Una serie llena de suspenso y drama; donde se da lugar a las situaciones frenéticas, el misterio y la terrible adicción a una trama excesiva. La tensión es prácticamente palpable desde la primera muestra de que va a pasar algo más, aparte de una aburrida clase de derecho y chicos temblorosos ante una mujer “fuerte”. La cadena ABC tiene por lo menos hasta Marzo del 2016 para seguir asombrándonos con este gran título.
How to Get Away with Murder, HTGAWM o Cómo matar y salirse con la suya; disponible, como siempre, en Netflix.
“Pregúntense a ustedes mismos, ¿Realmente saben quién es quién? Sus instintos tienen que ser buenos o se encontrarán escogiendo a la gente equivocada al hacer grupos de estudio; al tener sexo… o incluso al casarse”.

8/10 (Por la maldita de Rebecca)