Creo que la diferencia entre un narrador y un escritor en realidad es el tiempo. Uno se impacienta y ansía llegar rápido hasta La historia, sumergirse y a la vez salir de ahí cuanto antes, para chapotear en otras tramas. Un escritor se ahoga.

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20170527

XX. "¡Esto va a ser LEGEN.... espera... DARIO!"


“Niños, les he estado contando la historia de cómo conocía a su madre, si bien hay muchas cosas que aprender de esta historia, esta puede ser la más grande de todas. Los momentos más grandes de sus vidas no serán necesariamente las cosas que hacen, también serán las cosas que les sucedan. Ahora, no estoy diciendo que no pueden tomar medidas para afectar el resultado de su vida, pueden salir de la puerta principal y su vida entera puede cambiar para siempre. Verán, el universo tiene un plan, niños, y ese plan está siempre en movimiento. Una mariposa bate sus alas y empieza a llover. Es un pensamiento aterrador pero también es algo maravilloso. Todas esas pequeñas partes de la máquina trabajando constantemente, asegurándose de que terminen exactamente donde se supone que deben estar. El lugar correcto en el momento correcto.”
—Ted Mosby a sus hijos

Sí, sí apestó. Apestó muchísimo el final de “How I met your mother” o “Cómo conocí a su madre”. Y ya. ¿Qué quería, amado lector? Esta columna se llama “Spoilers con reseñas”, ¿Esperaba la bellísima narración de un paseo en tranvía? ¿Fanfiction? ¿La reseña de la serie Una familia de diez? Para nada, usted debe saber que las cosas cambian: mi gente, el ancho de mis pantalones, los lugares donde mi mamá me golpea… Eh, en fin, bien o mal, las columnas del martes de Cómo conocí a tu serie, calientitas y abre fácil, llegaron a su fin. Todas las series retratadas aquí fueron vistas, sufridas, disfrutadas y sudadas por la inteligencia autoral (uy, sí). Pero contra todo pronóstico, la serie que inspiró el originalísimo nombre de esta publicación, fue ignorada. Fenómeno que está a punto de cambiar.

Me dirijo a usted, novato universitario, ese que llora por los ensayos al final de cada semestre, pero que todo el semestre la pasa “suave” en la cafetería. Sí, usted: ¿Sabe qué hay delante de esto? De este cúmulo de estrés, amigos y víboras de UAQ Aeropuerto… pues la vida. “La realidad”, “Allá afuera”, “Donde ya no van a recoger tu ropa sucia del piso”, entre otras menciones de los adultos que padecen esta situación. Pero también hay bares, noches legendarias, damas preciosas, hombres muy apuestos, sombrillas amarillas e historias, muchas, pero que muchas historias. Esto lo sabe Ted Mosby, incluso en el año 2030 todavía lo recuerda (se rumora que es dueño de una memoria eidética); por lo que se dedica a relatarles a sus dos hijos la historia de cómo conoció a su mamá. Y de eso van nueve temporadas y el misterio de la famosa madre.

Después de dos años de su finalización, fanáticos disgustados, columnas enteras dedicadas al odio proferido hacia HIMYM; no da para mucho, en absoluto. Si partimos de “la cola”, como bien lo haría el señorón Edgar Allan Poe con sus cuentos, resulta obvio el desarrollo de este texto… y la verdad, qué aburrido sería eso. Por ello, después del mal trago, no quedan sino recuerdos amargos, risas turbias y Neil Patrick Harris. Sí, porque las series tan largas como esta deben la vida al excelente performance de sus actores. Josh Radnor, Cobie Smulders, Alyson Hannigan, Jason Segel y el actor previamente nombrado, fueron amos y señores de nueve años de la sitcom de Sony Y FX. A pesar de la comparación con la invaluable Friends, esta comedia otorga nuevas primicias, giros de tuerca y la dulce sensación de ver al grupo una vez más en su bar más frecuentado.

Tras el primer capítulo flashback (como lo serán todos), se conoce a la nueva integrante del grupo de amigos: Robin Scherbatsky, una reportera canadiense. Las relaciones entre estos cinco personajes se perciben todo el tiempo como un conjunto sumamente ameno, que ni siquiera importa cuando se concibe el triángulo amoroso entre Robin, Ted Mosby y Barney Stinson; ni la estancia permanente de la pareja configurada por Marshall Eriksen y Lily Aldrin. Se conocen todas sus aventuras a lo largo de las treinta chicas con las que salió Ted, un romántico soñador, con la esperanza de que éste siente cabeza, como pasa con su pareja de amigos, desde la universidad. Por otro lado, Barney es presentado como el “ultimate mujeriego” y Robin, a quien no le interesa el compromiso insistente de Mosby, se guía más por el camino profesional.

Señor lector, debe metérselo en la cabeza: ultimadamente, el final es sólo un detalle. La apreciación lejana de toda la pintura, la saciedad que provocó tomar toda la botella, el giro inesperado en la novela, abrir los ojos y tener todavía cuatro horas para dormir; eso es lo que cuenta, los buenos ratos. Risas con esos amigos que duran hasta el 2030, abrazar al ser amado, recostarse en pleno disfrute de una buena serie. Tenemos algo innegable, algo que nos va a perseguir hasta que abucheen nuestro propio final, y es la capacidad de disfrutar del ahora, de esas veinte columnas, esos cien párrafos que costaron uno y la mitad del otro. El ocho, el cinco o el diez en Literatura Mexicana o Teorías de Medio Siglo es lo de menos. Respirar, porque estos años universitarios no nos representan. Lo que pasa en el bar, bajo la ventana de la persona amada, el 2030: eso nos representa.
"Dios, soy yo, Barney, ¡¿qué pasa?! Sé que no hablamos mucho, aunque gracias a mí muchas chicas claman tu nombre." Barney

“Nunca ocurre nada bueno después de las dos de la madrugada.” Ted

“- Chicos, todo el mundo tiene una opinión acerca de cuánto tiempo toma tras una ruptura.
- Lily: La mitad de lo que duró la relación.
- Marshall: Una semana por cada mes que estuvieron juntos.
- Robin: Exactamente 10.000 bebidas.
- Barney: Algo como esto no se puede medir temporalmente, hay una serie de pasos, desde su cama hasta la puerta de enfrente. ¡Bang! ¡Fuera de Aquí! ¡Siguiente!”

“No esperamos a la persona que tolere nuestros pequeños fallos… sino a la que le gusten." Ted

“He intentado tanto reprimir mi lado de idiota despreocupado que finalmente se rebeló." Marshall

“El futuro da miedo, pero no puedes volver al pasado solo porque te es familiar, aunque sea muy tentador." Robin

"¡Eh! Estoy en un punto de mi vida en el que mis trajes son mi familia." Barney

Gracias por leer

20170523

XIX. “Simplemente lo mejor, aunque con el toque justo de suciedad”

“Believe me! There's no honor among thieves... except for us of course.”*
--Saul a Walter. Breaking Bad 3x7 “One minute”

¿Hay algo mejor que Breaking Bad? Por supuesto que no, porque hacer comparaciones siempre es malo. Divinizar y absolutizar los gustos suele ser malo, por el estancamiento de ello. Por eso la serie de esta semana será tratada bajo nuevos criterios, a pesar de ser más de lo mismo, no es un “mismo” malo, por el contrario. La calidad de AMC regresó en el 2015 y con la renovación oficial de una tercera temporada, James Morgan McGill (Jimmy), mejor conocido como el querido abogado corrupto, Saul Goodman, ha venido para quedarse, no precisamente bajo la voluntad de nadie. La realidad tras este personaje parecía ser todo comedia y apariciones amenas en la serie anterior, llenas de maestría ilegal y la desvergonzada adoración al dinero; en este spin off se vuelve a explicar al televidente, con bolas y palitos, que esto no fue, ni es, necesariamente así.

“Better Call Saul!” el lema que se escuchó más de una vez, saliendo de los labios de Saul Goodman, es ahora el aclamado título de la precuela aludida. La trama gira en pleno año 2002, seis años antes del encuentro entre el imperio “metanfetamínico” de Walter White (en desarrollo) y el despacho de aquel abogado mañoso, dedicado al arte de las lagunas legales y la defensa del culpable a todas luces. Los billboards, la página web y los comerciales televisivos daban un callo “chafa” al personaje; una sobreactuación que declamaba falsedad, charlatanería y explotación de los recursos más bajos para un solo medio: defender a los criminales más ruines y poderosos de Nuevo México. No obstante, al regresar al 2002, Jimmy es un abogado de poca monta, un perdedor novato y dependiente de su hermano mayor.

El menor de los McGill era conocido como “Jimmy el resbaladizo” en sus años mozos. Establecido como un estafador de primera, nunca perdía la oportunidad de verle la cara a la gente, a través de diversas artimañas; el culmen de su desvergüenza es cuando decide defecar en el quemacocos del auto del amante de su ex. Tras este infortunio es llevado a prisión y después de cinco años, Chuck, el hermano mayor de Jimmy, decide interceder por él con su gran influencia como prestigioso abogado. El joven trabaja en el bufete de su hermano, como el chico de la mensajería, mientras estudia la carrera de derecho a distancia, en una universidad barata. Jimmy se gana el pan con su profesión, apenas ejerciendo como abogado defensor en un tribunal público, además de cuidar a su hermano, pues éste padece una fobia a los aparatos electrónicos, por lo que no continua ejerciendo, pero sigue siendo muy apreciado en su empresa, HHM.
La cosa con Saul es que no esperamos absolutamente nada de este pasado. Bueno, tal vez las artimañas; dado a que las famosas tapaderas criminalísticas y las tácticas de espionaje no pudieron salir de la noche a la mañana. La principal evolución con Goodman es la calca de Walter White: un sujeto bueno (en este caso “bueno”) se vence tras la vida y sus barrabasadas, y se deja llevar por esa corriente, ese deseo del “destino” de que sea malo, pura y llanamente malo. En comparación, Jimmy nos explica bastante de ese abogado quitado de pena con el que nos reímos en BrBa. El diablo está en los detalles, por lo que, una vez más, no podemos comparar a “Chana con su hermana”; Jimmy quiere ser bueno, pero su propia naturaleza, su imantación al juego y a buscar problemas no son ajenos. Incluso, uno podría atreverse a decir que Jimmy McGill/Saul Goodman es un antihéroe, de todas todas, cosa contraria en el caso de Heisenberg.

La vida no me va a ser suficiente para odiar a Chuck McGill. Y la explicación simplemente no cabe en cinco párrafos. Tras su hermano sólo se documenta el esfuerzo y el sobre esfuerzo de un hombre con la intención de hacer las cosas bien; que salga así o no es lo de menos, porque, vamos, Jimmy puede negociar con MATONES y pasar de la indiscutible muerte de dos pelirrojos entrometidos, a la ruptura de unos cuantos huesos de éstos; por dar ejemplos. Sólo queda la recomendación echada al aire, la rectificación del legado de Gilligan como algo inolvidable y la estadía del hombre camaleónico, de ese sucio abogado, el cual todos quisiéramos de nuestro lado, pero no nos gustaría tener la necesidad de recurrir a él. Ya lo sabe, si usted es "inocente"… “Better Call Saul!”

“Si estás lo suficientemente comprometido, cualquier mentira puede funcionar. Una vez le dije a una mujer que yo era Kevin Costner. Y se lo creyó porque yo también lo creí.”

“¿Me vas a decir que no tienes un plan para esta contingencia? La nave Enterprise tenía un botón de autodestrucción por si acaso, es todo lo que digo.”

“—¿Siquiera conoces a Walt? ¿Cómo se te ocurre que le interesaría comprar un negocio de Laser Combat? No va a funcionar.
—Funcionará perfectamente. Walt es un científico. ¡Los científicos aman los láseres!”

“¿Amor incestuoso? ¡Yo puedo hacerlo legal!”

“Hola, soy Saul Goodman, ¿sabes que tienes derechos? La constitución dice que sí.”

“IT’S SHOWTIME, FOLKS!”
10/10

*”¡Créeme! No hay honor entre los ladrones… a excepción de nosotros, por supuesto.”

20170520

XVIII. “Sí, él siempre es así”


Razón para el proceso de beatificación para Mike Stamford*

Un genio con genio, un sociópata de alto funcionamiento, un condenado a su propia mente y, a la vez, condena de su propio creador, Sir Arthur Conan Doyle. El detective privado Sherlock Holmes, ha acumulado alrededor de cincuenta adaptaciones, fácilmente; entre cine, teatro, series, comics, etcétera, sabemos de Sherlock porque lo han metido hasta en un título de Deadpool (1). La saturación del protagonista holmesiano se traduce en la necesidad de renovación, una prueba remarcable de su inigualable huella: la relevancia del mismo, siendo constantemente actualizada por los propios fanáticos. Mark Gatiss y Steven Moffat, escritores de la versión moderna de este insaciable investigador, son culpables de la explotación más reciente (2) de este fenómeno británico.

No importa si usted detesta con enardecida pasión a las obras serializadas, si preferiría leer cien veces el canon holmesiano, en vez de toparse con semejante aberración televisiva (3). Desde que escuchamos la profunda voz de Benedict Cumberbatch, elucidando sus diálogos a la velocidad de la luz, hacia Martin Freeman, el dueño de una cara parecida a la del televidente, entre maravillada y confundida; abre paso a la magistral pareja de Sir Doyle, un Don Quijote victoriano con su respectivo Sancho Panza; el Dr. House británico y su respectivo Dr. Wilson; Capitán Spock y Capitán Kirk (4), con la misma química romántica. Sherlock Holmes y John Watson se han transportado, de alguna manera a tiempos contemporáneos, adquiriendo un óptimo resultado.

Mike Stanford y John Watson se acercan a Sherlock. De un vistazo, el detective pregunta: “¿Afganistán o Iraq?” y en un minuto describe cómo, cuándo, dónde y por qué, huye con un “Mi nombre es Sherlock Holmes y la dirección, 221B de Baker Street” y un guiño (5). En las escenas siguientes ya están viendo el departamento futuro a compartir, con extraños diálogos pequeños, como una manera de acostumbrarse al otro. Cuidando apariencias, fingiendo modestia… el erudito nunca se había visto tan necesitado de la aprobación de otra persona, en este caso, una relativamente “desconocida”. La casera presupone que John es la pareja de Sherlock… (¡SPOILER!) Básicamente es esto en toda la serie, Watson aclarando con un falso tono ofendido “No soy gay” y Holmes… ¿sin decir nada? (6).

Más allá del contexto, las preconcepciones del escritor están plasmadas fidedignamente, la serie es una mezcla de dramas detectivescos, un toque de comedia inglesa, la acción adecuada y entretejida y complicada relación de esta pareja, dedicada a resolver misterios y crímenes. Por un lado, John se atreve a salir apenas del trauma de la guerra, sus lesiones y su afirmación “No me pasa nada” (7). Por el contrario, Sherlock “aprende” a mantener a una persona cerca de sí, además de todo lo que eso conlleva; vivir en un contexto social que lo marginaliza y después convivir con el doctor, su maravillado amigo, un compañero de aventuras, dispuesto a seguir sus pasos, pero a regañarle cuando sea necesario. Juntos crecen como personas, tal como lo haría una pareja sentimental.

Por una parte, contamos con la nueva versión holmesiana, y su respectiva adaptación encausada en una serie de televisión de tan sólo nueve capítulos. Esta serie cumple con su principal función, envolver a la viejísima pareja “Johnlock” (8) en pleno siglo XXI, así como todo lo que este contexto modernizado refiere. La presente duda de las preferencias sexuales de ambos personajes sigue a uno en silencio, a lo largo de la serie, muy a pesar del contenido imperdible, la trama dirigida por el detective y la aparición adecuada de los “archienemigos” de éste (9); la verdad no será ratificada hasta que haya algo más entre esta pareja que un par de miradas cómplices. ¿O usted será capaz de elucidar algo más allá de eso?

Mike: No te he visto desde hace un par de días, ¿desde que te presenté a John? ¿Cómo ha resultado ese caso?, ¿lo resolviste?

Sherlock: Por supuesto

Mike: Ah, bueno. Entonces todo está funcionando con John, sup... mppph.

Sherlock: Está funcionando. Gracias Mike.

Mike: Ah bien, buenas noches entonces.

Sherlock: ¡No le digas a John sobre esto!

Mike: ¡Heh! Puedes contar conmigo. :) 

______________________________________
NOTAS
1.- Deadpool Killustrated, encontrada en la edición de Deadpool, trilogía asesina.
2.- Reciente, para esta reseña, significa desde el año 2010, en el estreno de la primera temporada de la serie. Además el adjetivo viene con sus implicaciones culturales, como el fenómeno causado por el título a una escala masiva.
3.- Con “Aberración televisiva” me refiero a la necesidad de condenar a los medios populares recientes, alegando que la sola TV hace estúpido a uno y demás aseveraciones falaces. Es como decir que el chocolate engorda… si el que engorda es uno.
4.- Las referencias hacia Holmes se encuentran enlistadas al principio, mientras que las de Watson son a su lado, como es debido. Sin embargo, Spock y Kirk no es una referencia muy precisa, pero fue menester agregarlos por la química ya mencionada.
5.- Aproximadamente en el minuto diez del capítulo primero: Study in Pink.
6.- Respecto al carácter de Sherlock, es realmente impresionante que no debata, comente, rectifique, corrija o aclare cualquier cosa. Es sumamente sorpresiva esta postura ante las presuposiciones del resto respecto a su relación con su mano derecha.
7.- John Admite esto cuando va con su psicóloga, cuando ésta le pregunta por qué no ha escrito nada en su blog.
8.- Nombre de la pareja adoptado por el fandom. Une el nombre de pila del doctor con la partícula final del nombre del detective, aunque también es una referencia al capítulo primero de la segunda temporada Scandal in Belgravia, donde la pareja se encuentra con “La mujer”, Irene Adler.
9.- Un “ensayo” sólo de estos personajes es un posible proyecto futuro.

*Mike Stamford presentó a los protagonistas. Beatificación es una hipérbole, dada su buena obra.

10/10

20170519

XVII. "Las cosas más sorprendentes que le pueden pasar a un ser humano te pasarán a ti, sólo si bajas tu expectativas"*


Desde Crayon Shin-Chan hasta Modern Family. Desde Family Guy hasta Arrested Development. Hablar de familias en las series está tan choteado, masticado y vomitado que la razón de su inmenso éxito resulta una curiosidad gigantesca. Las hay de todo tipo, desde Los Soprano, un dramatismo gigante de una familia mafiosa, hasta Keeping Up with the Kardashians, un “reality show” basado en una familia estúpida y vanal que en la actualidad tiene al mundo babeando por sus traseros “cirujeados”. Enaltecer a todo un grupo familiar no es fácil, mas no imposible.

A pesar de contener en cada caso la misma fórmula, la televisión no para de consumir productos “familiares” donde es capaz de encariñarse con un niño de cinco años, hasta reír a carcajadas con el tío cuarentón que todavía vive con su mamá. La gama de componentes se diversifica conforme a la naturaleza de la familia, sus decisiones parecen afectar al grupo entero y una regla notoria es la comunicación. Dejarnos con una lección es importante, así como el arrepentimiento de cierto personaje contra otro (por lo general uno de menor categoría/edad al protagonista) por el error que cometió en el nudo del episodio o la serie entera, y gracias a ello tenemos una historia.

"No esperaba nada y aun así estoy decepcionado" —Dewey 

Entonces si Malcolm in the Middle, The Middle, El príncipe de Bel Air, Todos odian a Chris, Alf y La vida sigue su curso es más de lo mismo, ¿qué está haciendo la gente con si tiempo? Lo más acertado sería ver solamente Los Simpsons todos los domingos, después de haber ido a misa. Nos ahorraríamos semanas e incluso años de seguir Bob’s Burgers y Fresh off the Boat ¿no? Pues no. El verdadero reconocimiento detrás en estos títulos recae en aquello que nadie quiso decir, porque la privacidad en familia sigue siendo un núcleo demasiado concentrado para echarlo a perder por propia cuenta. Un ejemplo perfecto, ¿Hay alguien aquí que le haya dicho todo... TODO a su mamá?

A nadie se le antoja ser la oveja negra, el estúpido o la madre sobre estresada. Estar en un ambiente familiar significa tener la confianza de actuar como deseemos en ese momento, sin embargo, no lo hacemos en su totalidad, porque siempre será prioridad el bienestar común antes del personal. ¿Quién se quiere salir de su casa?, a pesar de tener que pagar por cuenta propia y cocinar, el resto sería un acto liberador. Es lo que creemos, especialmente en la época donde nos dicen que somos muy grandes para tender la cama todos los días y hacer la tarea a tiempo; pero muy “pequeños” para tener auto y salir todo el fin de semana con los amigos. Salir de ese núcleo, de esa manada cavernícola… duele.

Finalmente, afirmamos el deseo de saturarnos de situaciones hipotéticas y encima reírnos de ello, atestiguar el día a día de un matrimonio igualitario y su niña adoptada, el ultraje constante de Francis (Malcolm) incluso a kilómetros de su hogar, la perspectiva de una niña superdotada de 8 años ante su grupo familiar común y corriente. Drama, polémica, sátira y violencia. El pan y el circo a tamaño familiar ya lo tenemos en Netflix, FX, HBO y en cualquier sitio de series clandestino, regados por internet. ¡OYE! Por lo menos es mejor que los gritos entre la hermana genérica y la madre genérica. Mucho mejor que oír a papá decir que va por cigarros por tercera vez en esta semana… al parecer el Oxxo queda en Mordor.




"Déjame decirte algo, cariño. Tendremos nuestras riñas, nos diremos cosas feas... y nos robaremos de vez en cuando, pero es porque somos una familia. Tú no tienes derecho. No puedes hacer eso." —Lucille 

*—Phil Dunphy [Phil's-osophy] Modern Family

20170516

XVI. Principio de incertidumbre

Rubatosis & Nodus Tollens*
[1]

Cuando escuché al astrónomo erudito
Cuando escuché al astrónomo erudito;
Cuando las pruebas, las figuras, se listaron en columnas ante mí;
Cuando me mostraron cartas y diagramas, para sumarlos, dividirlos y medirlos;
Cuando sentado escuchaba al astrónomo 
dando su clase con muchos aplausos en el salón,
Cuan inexplicablemente pronto me sentí cansado y enfermo;
Hasta levantarme y escabullirme a vagar por mi cuenta
En el aire místico y húmedo nocturno, y de vez en vez,
Observaba en perfecto silencio a las estrellas.
—Walt Whitman. “Leaves of Grass” (Hojas de hierba), 1865 [2]

Ozymandias
Conocí un viajero de antigua tierra quien dijo:
“Dos piernas vastas yacen sin tronco en el desierto.
Cerca de ellas yace hundido el roto rostro cuyo cejo,
labio torcido y fría mueca de mando delata al escultor
quien con sus manos fiel la pasión plasmó.
Que son aún, inscritos en la pieza sin vida:
la burla que hizo la mano
y el corazón al cual ésta lo alimentó.

Aparecen sobre el pedestal estas palabras:
“¡Llamádme Ozymandias, rey de reyes, mirad
mi obra, Oh poderosos, y desesperad!”.
Fuera de ello, nada más queda. Alrededor
del declive de aquel naufragio monumental,
vacío y sin límites, las solitarias y
niveles arenas se propagan a lo lejos.
—Percy Bysshe Shelley [3]

“La química es el estudio de la materia, pero yo prefiero verlo como el estudio del cambio. Es el crecimiento, luego el decaimiento, luego, la transformación.”  
“Me di cuenta de que el miedo es la peor parte de todo. Ese el verdadero enemigo.”
W. W. Mi estrella, mi silencio perfecto [2]

Querido lector, Déjeme abofetearlo… ¡¿NO?! Bueno, déjeme darle cien dólares sólo por abofetearlo; está bien… déjeme darle mil. “¿Por qué haría eso?”, déjeme darle veinticinco mil dólares sólo por abofetearlo. ¿Que si realmente tengo el dinero?; le digo algo, terminemos con esto. Le daré cincuenta mil dólares sólo por abofetearlo. ¿Que en qué lugar le golpearía?, ¿cuándo le daría el dinero? Ya lo estamos negociando. Ya lo aceptó. En un periodo muy corto lo llevé de “¿Estás bromeando?” a “Puede ser” [4]. La aparente inercia en el proceso de salirse del hipotético buen caminito, es un deleznable error en la psicología de la figura villana universal; en otras palabras, nadie es malo porque sí. Por consiguiente, haría falta reconocer los componentes que se toman en cuenta entre las decisiones de un individuo como usted o como yo, capaces de perfilarlo en esa vieja dicotomía social: el bien y el mal. No sería el dinero actuando por sí mismo, es el poder que éste representa en todos nosotros. ¿Cuán dañina puede ser la tentación? Frente a un hombre derrotado, muchísimo. En lo que respecta a Walter White, un cincuentón dejado a la simple subsistencia, el ritmo de las circunstancias lo alcanza, irónicamente, hasta que le restan dos años de su patética vida.

Para empezar, la historia ejemplificada aquí está retratada en una serie norteamericana, iniciada en 2008 y terminada en 2013, creada por Vince Gilligan (Better Call Saul, The X Files), para la cadena AMC, tras ser rechazada la propuesta para HBO (Game of Thrones), TNT (Southland) y FX (The Walking Dead). Gracias a la premisa del título, la serie fue rodando de aquí para allá, sin encontrar su esencia; ya que todo gira en torno a un profesor de química (especialista en cristalografía) de secundaria quien, rebasado por su propio entorno, se convierte en un antagonista sin escrúpulos, sobrepasado por su decisión de hacer la metanfetamina más pura y deseada de todo el mercado. Un protagonista como este, en constante cambio, deja a la serie como uno de los mejores dramas de todos los tiempos. Su trama es totalmente impredecible, apenas se pueden hacer unas pequeñas especulaciones entre un capítulo y otro; tener la increíble pericia del profesor White, contra el mundo turbio de las drogas y el cambio abismal en la relación con su familia, no sólo tiene al espectador al filo del asiento, sino que hace un increíble cambio de perspectiva. ¿Está mal alentar a un narcotraficante?, ¿qué haría usted, apreciado lector, si su padre decidiera hacer lo mismo?

Por una parte, imagine tener la carga de todos sus errores, un mal legado para su familia; la vida cayendo en picada sin paracaídas, sin nada. Tener tanto qué dar, pero que el contexto haya adormecido esa voluntad inherente de obtener éxito, a tal grado de simplemente no saber de esa depresión, hacer las cosas porque es lo que hay… Respecto de Walter White (interpretado por Bryan Cranston, más conocido como Hal en Malcolm in the Middle), al principio se nota, de sobra, el dominio sobre él por parte de su esposa, Skyler; no consigue mover el simple interés de sus propios alumnos; vaya, ni siquiera es respetado en su trabajo provisional como cajero en un lavado de autos. Aunque, nadie dijo que renacer debía tener un rasgo benigno, el pasado determina la fortaleza cuando la tragedia permea en la existencia, endureciendo las emociones. La decisión de White es un ultimátum, una reacción extrema a la enfermedad, que llega a ser como la cereza en el pastel de la desgracia. El egoísmo hace su aparición, con éste su carácter pedante y errático también; su falta de control y los episodios de ira contenida… un desvío sucesivo hacia su dañado orgullo, el nacimiento de Heisenberg [5].

Bajo este propósito, tener todo, para una persona como Walter, lo enferma de poder al grado de actuar sólo para tener la satisfacción de ser bueno en algo, de que su imperio, chueco, criminal y clandestino, sea totalmente controlado por y para él; pisoteando tanto a extraños como a su propia gente, deshaciendo ideales, por sobre todas las cosas. Con su naturaleza al fresco, tras reprimirla durante toda su vida, lo hace sentir válido al sobresalir en algo que él conoce tan bien, para que, finalmente, se establezca como una mente maestra con delirios de persecución, bajo un camino de mentiras, intenciones torcidas y de un intento de sobrevivir, a la total necesidad de lo mismo; convierte a ese menospreciado químico, en pura obsesión y paranoia llevada al límite. Sobre todo, se puede apreciar esto cuando se diferencia en su alrededor, cual olla a presión, cual tensión explotada, como si todo lo que el televidente pudiera atestiguara a un Georg Bendemann tirándose del puente, en cámara lenta; sin embargo, es totalmente disfrutable, como si se saciara el interés por la historia, a niveles adictivos. Cuando alguien suda aquí, lo hace usted también.

Para resumir, esta serie es de esas de las que no hubo, hay o habrá. El legado de la misma permanece intacto, porque simplemente no hay nada malo por decir de este título. Encontrar la humanidad en el villano es un paso gigante para el estilo norteamericano, donde, casi por regla sagrada, mantienen el carácter de sus personajes de forma inquebrantable. A pesar de la empatía inicial por Walter White, el personaje nunca pide que lo sigan queriendo; se conoce de sobra la bendición en su inteligencia, elemento usado para el “mal”. Hombre inteligente, más plan estúpido, cambia la perspectiva del propio sujeto, al concederle bestialidad a éste, un instinto. Por otra parte, se concede un merecido aplauso a la maravillosa interpretación de Bryan Cranston, sujeto de lo más camaleónico que se puede uno imaginar. Realizar una columna para una serie como esta, con todo lo que representa, es para quedarse completamente corto. Una milésima parte se expuso, sinceramente, el deseo de interesarlo a usted es mayor a exponer a la historia en su totalidad, porque no es hablar por hablar, Walter White / Heisenberg nos enseña esto y más; ahora y dentro de 20 años.

Un favorito personal, Breaking Bad [6].

“Dejemos de tratar de justificar todo esto… y admitamos que estás en peligro” 
“¿Con quién crees que estás hablando en este momento? ¿A quién crees que ves? ¿Sabes cuánto gano en un año? Es decir, incluso si te lo dijera, no me creerías. ¿Sabes qué pasaría si decidiera dejar de ir a trabajar? Un negocio grande como para estar en el NASDAQ [7] quedaría en la lona. Desaparecería. Dejaría de existir sin mí. No. Evidentemente no sabes con quién estás hablando, así que déjame explicártelo. No estoy en peligro, Skyler. ¡Yo soy el peligro! Un tipo abre la puerta y le disparan, ¿y piensas que me pasará? No. ¡Yo soy el que toca la puerta!”
—Heisenberg a Skyler White, "Cornered"(4x6) [8]
“No más medidas a medias”
Mención honorífica

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Notas
[1] Receta química para la metanfetamina (C10H15N), corresponde con la fórmula del compuesto y el número 149.24 con el peso molecular del mismo.
[2] Utilizado en la propia serie.
[3] https://youtu.be/TU-PXfzsj4o
[4] Sobre abofetear: https://www.youtube.com/watch?v=tvaX9rlqlTY
[5] Seudónimo basado en Werner Heisenberg, creador del "Principio de incertidumbre", expone la imposibilidad de conocer con exactitud al mismo tiempo la posición y la velocidad de un electrón o cualquier otra partícula en movimiento.
[6] Verbo en inglés que puede traducirse a "Salirse del buen caminito", "Corromperse" o "Volverse malo".
[7] NASDAQ es la segunda bolsa de valores electrónica y automatizada más grande de los Estados Unidos.
[8] https://www.youtube.com/watch?v=wMEq1mGpP5A
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Glosario
*Rubatosis: Inquietante conciencia de los propios latidos.
*Nodus Tollens: Realización/conclusión de que la trama de la vida no tiene sentido para uno mismo.

20170508

XV. "Ambos miramos dentro del abismo, la única diferencia es que tú parpadeabas"

Percepciones headcanon de Batman once años después
Chistopher Nolan vs Zack Snyder

Siluetas nocturnas que surcan en el cielo,
fugaces silentes, explorando el viento.
Las vocales todas vuelan en sus vuelos,
diestros, zigzagueantes, ágiles, certeros...
en las noches, al surcar el cielo 
(buscando celosos al dañino insecto,
al fruto maduro aún no disperso,
la flor infecunda que espera sus cuerpos)
les contemplo alegre y paciente espero
que agiten las alas en un giro nuevo,
suave y elegante, atrapen contentos todo mi cariño...
¡Murciélagos buenos!
Murciélagos Buenos, Noel González Gotera, 1978


Yo soy Batman. Sin tomarlo personal, aseguro que el lector también lo es, o puede serlo. Todos podemos representarnos en él, porque el caballero de la noche ni siquiera es humano, es una alegoría muy compleja. Sus matices, en la más pulcra gama de grises, remontan el poder puro del miedo, impulso invisible pero inagotable; el nivel gráfico y físico se mezcla, para darnos esa efigie etérea, al hombre capaz de caminar entre los dioses. Es necesario retener esto, dejar de lado la botana momentánea del Batman fofo de 1966 y sus semejantes, la brecha a nivel cinematográfico se reduce de manera abismal. Porque hombres murciélago hay en todos lados, eso no significa que sea cualitativamente favorecedor. Esto va a ser muy difícil, además de la precaria extensión y el esfuerzo por abreviar el asunto, se tiene como propósito esbozar las tres entregas cinematográficas de Christopher Nolan, contra la “actualización” de Snyder en este año. Si bien no se antepondrá el buen criterio del público, se busca una sola aseveración: ¿Qué es mejor para Batman como ícono invaluable de DC? Si gusto o no alguna película o si no se le vieron los calzones a Superman en esta versión de Henry Cavill, va a ser lo de menos. Atendamos un momento al futuro idealizado, a miras de The Batman.

Se necesita ciertas percepciones ya establecidas de estas cuatro películas, al poseer once años detrás para actualizarse en el material de Nolan y algunos meses para el de Snyder. Da igual, algo se habrá colado por el conocimiento general de la masa. La primera trama se basa en un mundo completa y necesariamente real (por lo tanto, posible). Por el otro lado, al sumar la cinta de Man of Steel al canon, se cuenta con la presencia extraterrestre, fantástica e incluso futurista. En este rango, la seriedad del murciélago es pragmática, ya que se le ve como un “humano” en evolución y como la autoridad intelectual, respectivamente, y las dos partes funcionan como deben. Un desacierto es la falta de pasado, más allá del obvio, en el caso de Snyder, da la sensación desesperante de enfocarse demasiado en Superman; aunque sea se trate de ambos personajes, la fluidez en el pensamiento de Wayne se ve disminuida, porque no hay un antes de ahí, sólo un coprotagonista muy intenso. El pasado contorna bellamente a Nolan.

En otro sentido, la veracidad de ambos Batman se deshace entre sus características físicas. Tenemos a Ben Affleck en pleno 2016, realizando un trabajo magistral gracias al tiempo en que la historia se basó. Seguramente un envase con mayor antigüedad hubiera servido igual, porque a Bruce Wayne no se le ve presentando dolencias y carencias físicas, y es lo necesario para usar una armadura anti radiación, el pesar ante su fragilidad humana y la grandeza de lo mismo al probarse frente al súper héroe por excelencia. Es obvio que la comparación entre tres películas es algo burdo, pero gracias a que el carácter es lo mismo, Batman reluce en la trilogía como un accesorio incómodo, casi como si el látex le impidiera estirarse con total libertad, la pretensión de despilfarrar en recursos gana a los fundamentos del “héroe”, sin detenerse mucho en los puños, la principal carencia en Christian Bale y la fortaleza fúrica y enardecida de Affleck, brindando un espectáculo esperado, concreto e incluso sobrepasado, gracias a las alucinaciones dentro del actuar del murciélago. La pequeña falta de equilibrio entre Wayne-Batman de Nolan, a pesar de la adaptación a largo plazo, hace triunfador al físico de Snyder.
Otra estancia necesaria y obligada en este ámbito, es en dónde demonios se ve envuelto el caballero oscuro. Puede ser el Batman idealizado, pero si terceros no se encargan de enaltecer u obstaculizar su rol, la representación de éste va a ser irrelevante. Con Nolan tenemos un universo simétrico, los buenos, malos y neutrales se dan a entender con cada diálogo o acción: la desahuciada ciudad de Gotham, el desuso de moral, la mafia y principalmente sus villanos, exaltan la razón de ser del héroe atormentado, del cuerpo policíaco tenaz y de la voz pícara de la razón; el orden oculto gobierna. En el 2016 nos encontramos con un manojo de personajes que están… porque sí; sin más, la estadía de tantos y tantos héroes nos deja con un sabor de boca “vengador”, relegando lo que pasa en ese momento, se busca crear expectativas, como encontrar una Caja de Pandora versión cinematográfica; además, la villanía parece estar de vacaciones, sin proveer de presión relevante entre Batman y Superman, además del mal sabor de boca ante antagonistas planos, sin sentido e incluso sin gracia. Por ahora, a falta de La Liga de la Justicia y posteriores, la cosmovisión de Nolan se sostiene.

La repetición aburre, la imitación parece ser una burla a nuestra inteligencia. Snyder no dejó de lado por completo sus aciertos como Watchmen y 300, sin embargo, cuando le cuestionamos acerca del futuro de Batman, a la fecha, deja mucho que desear. Bruce Wayne y su contraparte necesita tratarse con pinzas, no tenerse ahí como un sobrante o un mortal prescindible. Hará falta un esfuerzo para retratarlo como un cerebro y unos puños valiosos en Justice League y equilibrarse con Superman, en el destello del amanecer, contra la lobreguez de la noche. Lamentablemente el cine no es sólo expresión y amor al arte, la competencia lo censura también, le impide arriesgar más de lo preestablecido. La crítica tiene la capacidad de desintegrar a cualquier título, sin retroceder y apreciar por un momento el esfuerzo. Hablar de varas muy altas, expectativas y promesas rotas son detalles. Que ir al cine no se evoque en juzgar por tener una valía como nerd de los cómics o como simple fanático; la autenticidad no sólo requiere provenir del creador.
"If Clark wanted to, he could use his superspeed and squish me into the cement. But I know how he thinks. Even more than the Kryptonite, he's got one big weakness. Deep down, Clark's essentially a good person... and deep down, I'm not".

XIV. El mundo no arderá porque no puedes forzar una sonrisa


La depresión apesta. Es como vivir con una masa amorfa encima de los hombros, diciendo a uno lo mal que vive la vida, lo feo que se es y lo insignificante que representa la existencia de un solo individuo para el resto del mundo. Si se le alimenta de otros pensamientos como esos, va a estallar en cualquier momento. Y no es culpa de nadie exclusivamente, porque esta enfermedad es tan importante como una lesión en el tobillo, que si no se trata y procura, probablemente seguirá doliendo y encima, si alguien pretende correr una maratón bajo ese estado, horribles resultados le depararán. Excepto que la depresión puede llevar a una persona al suicidio, y entonces ya no es tan parecida a una dolencia corporal y a fin de cuentas curable. Un tema tan delicado como el que nos convoca requiere un trato abierto, en definitiva. Nunca se sabe quién sea presa de un mal semejante, además de las personas capaces de prevenir el estado depresivo ante la exposición de síntomas tempranos. La serie de esta semana convoca el regreso del drama (si alguna vez se fue), de las sensaciones que nos dejan por ahí, tirados y con ganas de abrazar a nuestra mamá. Pero que finalmente nos mostrará un maravilloso crecimiento personal; reflexiones concernientes a los jóvenes y no tan jóvenes, de la mano de una mujer británica muy peculiar, el acoso escolar y las apariencias personales. My Mad Fat Diary, una tragicomedia del Reino Unido, cuenta con tres temporadas desde el año 2013 y un final inesperado en 2015.

La historia, basada en la autobiografía de Rae Earl, titulado My Fat, Mad Teenage Diary; habla de una adolescente de dieciséis años con el mismo nombre (interpretada por Sharon Rooney). Se nos vincula de inmediato en un Lincolnshire de 1996, ajustándonos en el preciso momento donde la joven sale del psiquiátrico, después de cuatro meses y un intento de suicidio. Apenas se encuentra con el exterior, se topa con su mejor amiga, Chloe (Jodie Comer), en compañía de sus nuevos amigos: Izzy (Ciara Baxendale), Chop (Jordan Murphy), Archie (Dan Cohen) y Finn (Nico Mirallegro; Spike Island, Hollyoaks), con los que convive a expensas de Chloe, tratando de encajar y presumir un poco de su “estadía” en París, porque ninguno de ellos se ha enterado de su condición mental y sus problemas corporales. Nuestra protagonista pesa alrededor de ciento cuatro kilos, se reconoce la impotencia e inseguridad en cada uno de sus pasos y a pesar de haber salido ya del hospital, el tortuoso camino como el personaje de Rae apenas ha empezado. La tenacidad y todas las fortalezas de esta mujer se manifiestan hasta cuando respira, es divertida, creativa, conocedora de la música de su época y gran conversadora; ¿Qué parece estar tan mal si es así? Los demás. En compañía de su terapeuta, Kester (Ian Hart; La piedra filosofal, Bates Motel), Rae tendrá estas altas y bajas, aunque en esta ocasión no está sola.
Sin embargo, nada llega a ser absolutamente deprimente en la serie. Cargada de la correcta proporción entre la comedia y el drama, se palpa un ambiente ya visto en programas británicos del mismo corte como Skins (2007) y Misfits (2009), acompañado de garabatos al estilo “videojugabilístico” de Scott Pilgrim vs The World, pero tal como si se tratara de un diario escrito por Rachel, llevado a la vida real. La percepción narrativa corre por parte de la protagonista casi por completo, pero ese es un acierto más en la trama, ya que de esa manera logra reconocerse con mayor facilidad el progreso de ésta, la visión de su mundo y el cambio de opinión, la reconsideración de ciertos temas y/o personas, recalcando algo importante: La apariencia no lo es todo. Mantenerse tan enajenada en una visión radical de las cuestiones físicas y los menosprecios a sí misma, también la hace pecar de inocente, creyendo firmemente en que las personas atractivas tienen lo suyo de superficiales y cuentan con una vida arreglada. El egoísmo resulta obvio al momento de visualizar un punto de vista subjetivo por completo, con sus opiniones, creencias y pensamientos bien arraigados; consideración fascinante u odiosa, dependiendo del ojo crítico particular. A diferencia del par de series nombradas, MMFD reluce por méritos propios, aunque sea menos reconocida que éstas.

Toparse con una serie representa adecuar ciertas creencias y usanzas a la misma. Ser testigos de una mujer tan fuerte es algo imprescindible, incluso para la misma vida. Representa tener presente una figura diferente como modelo para el resto, una adolescente al rojo vivo, en conjunto con problemas fuertes y una actitud sin tendencia a amedrentrarse. La dicotomía de una persona depresiva sin estereotipos, con defectos y capacidades. Padecimientos en tantos matices es propio del día a día de cualquiera. Tener una presencia con las características de Rae es una ayuda enorme para ese pequeño grupo con enfermedades mentales, por lo que de inmediato representa un progreso entre la diversidad y extensión de temas de los que se hablan. Una meta importante para cada historia del mundo es llegar al otro de alguna manera. Extender los horizontes en cuestión de público y trama, representa un logro y un punto de vista válido. Así se cuenten con las características del personaje o adecuarse a su forma de ver las situaciones, es una experiencia introspectiva, rara de conseguir cuando se trata de una historia parcialmente ficticia. Ya se busque o se quiera entender a Rae o sufrir como ella, la lección se considera aprendida. ¿Y no es satisfactorio?, que al final permanezca algo, no sea una serie más y uno necesite un par de clics más a la que sigue, para quitarse el mal sabor.

¿Qué más resta decir?, las series británicas contemporáneas son reconocidas por mantenerse entre un público joven, con esos "devastadores cambios", la cosa con MMFD es que aquí lo vuelven común y hasta gracioso. Se habló de la depresión y la terrible experiencia para las personas aludidas a ella; la censura, la incomprensión y el malestar que ello genera, parecido a una dolencia física y el deber de tomar a la enfermedad "invisible" como algo demasiado serio, antes de que sea muy tarde. Se puede ver la vivencia de Rae Earl, una mujer con la cual se puede romper esquemas en todo sentido, dejar de lado ese miedo, ese rastro tan dramático y pesado en una persona depresiva, tal vez al restarle el arquetipo para las personas como ella, anteponer su personalidad sobre todo, humanizar a la enfermedad y no observarla con ojos prejuiciosos; así como la necesidad de empatizar, recordando la verdadera importancia de las apariencias corporales. Finalmente es ese ideal, lo que debería pasar en cualquier situación depresiva, resanar las grietas, mantenerse de pie y continuar en este mundo, las veces que sean necesarias.
“Estaba llegando al punto en el que ya no soportaba estar sola, es lo que pasa con la soledad, se arrastra y crece dentro tuyo como un silencio inmenso.”
“La gente dice que cuanto te despiertas de una pesadilla, se siente un alivio cuando te das cuenta que sólo era un sueño, y es acogedor. Pero algunas veces despierto de una pesadilla y desearía seguir dormida porque es mucho mejor que la vida real.” 
—Rae
“Mis métodos de tortura son pedirte que confíes en la gente, pedirte que pierdas el control, pero si yo hubiera sido tratado de la forma que la gente te ha tratado a ti, también querría sentarme en el baño y esconderme del resto del mundo.” 
—Kester
8/10

20170505

XI.Toda la comedia deriva del miedo

“Si las costillas de cerdo fueran perfectas no existirían los perros calientes”. 
—Greg Universe a su hijo, Steven. Steven Universe, temporada 1, episodio 2 “El Cañón Láser”.

La sociedad es extraña. A través del tiempo, la existencia humana se desarrolló de manera fructífera, se han establecido una serie de normas escritas y no escritas. Los seres humanos, dotados de todo el raciocinio posible, han sido manipulados a un nivel en que ellos no definen a la sociedad, sino todo lo contrario. Aquí es cuando una persona llena de dudas personales se ve censurada de distintas formas: por lo que sus papás quieren, por lo que las autoridades quieren e inclusive por lo que sus propios amigos quieren de él o ella. De acuerdo a su edad, su peso, su condición económica, su género, su color de cabello... está "destinado" a vestir, actuar, comer, dormir... ser lo que todas esas índoles le han impuesto, dependiendo en menor medida la voluntad de este individuo. Sobre todo ahora, donde la vida de cualquiera es ventilada por medio de las redes sociales. Estamos destinados a ser juzgados, y a su vez, en la búsqueda de cierta aceptación constante.

Es fácil pensar en las preocupaciones de una mujer a nivel social, pues son éstas las principales personas que viven bajo el yugo, al parecer interminable, de las etiquetas, los roles de género y el patriarcado. A estas alturas de la vida los feminicidios, la explotación laboral y/o sexual, las imposiciones machistas y demás problemas, están a la orden del día para el género femenino. Sin embargo, ¿qué pasa con el género masculino? No por los problemas concernientes a las mujeres, los hombres se encuentran en un pedestal, oliendo rosas. La presión generada por la sociedad es mucho mayor para este sexo. Existe esa creencia generalizada de que los hombres necesitan ser seres completamente de piedra, sin mostrar ningún sentimiento. Tal como ese dicho popular, un hombre "debe" tener las tres efes: feo, fuerte y formal. No puede cuidar su piel, vestirse como le dé la gana, ni usar maquillaje; está de inmediato ese pensamiento de clasificar cosas en femenino y masculino, minorizando o humillando a aquellos que se atreven a romper esquemas. ¿Han visto a algún hombre "normal" usando falda y maquillaje, de la mano con su novia? Está prohibido feminizar algo supuestamente varonil, porque ser mujer (o ser como una) es humillante. Los hombres están presionados a ser importantes, ser la cabeza de una familia, valerse sin ninguna ayuda del matriarcado, ser unos sementales y encima, tener el orgullo intacto frente a todo problema. No se permiten las lágrimas.
Este tema es tan diverso como polémico, por ser considerado un tanto feminista. En fin, de lleno a la serie de esta semana, volvemos a los temas aparentemente infantiles. Steven Universe es la serie animada de Rebecca Sugar para la cadena de televisión, Cartoon Network. Empezó a emitirse desde el 2013, con dos temporadas de setenta y ocho episodios y una tercera por confirmar en este año. La premisa al principio es totalmente simple: el televidente presencia la vida de Steven Universe, un niño mitad humano y mitad gema. Es el único miembro masculino de Las Gemas de Cristal, un grupo rebelde de gemas extraterrestres, con el trabajo de proteger la Tierra y el universo, incluso antes de la existencia humana. Steven reemplaza a su madre, Rose Quartz, ya que ella no podía dar a luz sin perder su gema; algo característico en todas ellas, la posesión de una gema, con la cual pueden vivir indefinidamente, a menos de que se rompa ésta. Con ella también magnifican sus poderes y hacen uso de un arma personal. No tienen las necesidades humanas, como comer o dormir, pero pueden disfrutar de hacerlo. Además de tener la capacidad de fusionarse entre sí. Todo esto tendrá que aprender el joven Steven, sin ayuda de su madre y con un padre humano, es gracias a las tres últimas integrantes con las que tendrá muchas aventuras.

La serie va acelerando en trama a lo largo de los episodios. Puede haber capítulos de "relleno", por no tener mucho qué ver con la historia principal, aunque no por ello son totalmente innecesarios, ya que van dando pequeñas pistas o subtexto de ayuda para un futuro. Gracias a ello se han creado diversas teorías sobre la misma historia, así como el trasfondo de una serie más allá del público infantil. Su lenguaje es claro, sin ir al extremo dedicado a los adultos ni a los niños, por lo que puede ser vista por un público amplio. Además, el pueblo habitado por las gemas es sumamente pequeño, gracias a ello, se puede reconocer a todos los personajes secundarios con facilidad e incluso se puede percibir el aire de Barakamon, la serie de la semana pasada. Dejando ello de lado, son las tres integrantes de Las Gemas de Cristal las descritas a continuación, para recalcar la profundidad e importancia de éstas:
  • Amethyst: gema creada en la Tierra, en el proyecto de colonización dejado a un lado y la penúltima en unirse a la rebeldía. Al tener una personalidad divertida, despreocupada y risueña, da la impresión de no tomar nada totalmente en serio y de sacar de sus casillas a una de sus compañeras. No obstante, al ser originaria de la tierra, se siente fuera de lugar en el grupo; además de ser una gema muy insegura de su apariencia y sus decisiones. También ha demostrado sentirse incómoda ante la preocupación de los demás por ella.
  • Pearl: en el Planeta Madre, residen un sinfín de perlas. Todas tienen como deber obedecer a las gemas más fuertes. Perla formó parte de la primera rebelión, al lado de la madre de Steven, al sentir una profunda admiración por ella, decidió defenderla a ella y a sus ideales. Cuando Rose muere, Perla ya no se siente más una especie de “esclava” y se convierte en el cerebro estratega del grupo. Aun así, en ocasiones ella se siente como una “perla inútil por su cuenta, con la necesidad de que le digan qué hacer”. Considero que es una de las gemas con un desarrollo mucho más profundo, pues de pasar a un personaje quisquilloso y perfeccionista, se pueden apreciar sus flaquezas y su capacidad para enfrentar las adversidades, aunque ya no sea al lado de su gema predilecta.
  • Garnet: gema líder y fusión de las pequeñas gemas Rubi y Sapphire, siendo ella la representación de su amor. Gracias la revelación de esto, Steven Universe estuvo a punto de ser cancelado, por la unión amorosa y explícita de dos mujeres. Ante esto, Sugar explicó que las gemas no tienen un género específico, pero tienen nombre de gemas “femeninas”. Garnet es un personaje estoico, relajado y centrado en toda situación. Al ser una fusión, tiene la mejor parte de ambas gemas, la paciencia y capacidad de ver el futuro de Sapphire, la explosividad y cierta abertura emocional de Rubi. Se toma muy en serio el tema de la fusión, describiéndola como una experiencia más que la simple unión de dos elementos. Sin duda, es el personaje con más historia, aunque al principio parecía ser el eje moral y nada más.
Las tres gemas tienen en común el enorme cariño hacia Steven, principal tema de la columna. Steven fue criado por ellas y su padre, desde que su madre sacrificó su apariencia física por él. Su hijo posee su gema, por lo que no desapareció por completo. Pienso que al principio las gemas mostraron su fidelidad a Rose Quartz al cuidarlo, pero fue gracias al carisma y la personalidad del pequeño con lo que terminaron congeniando en verdad. De cierta forma se siente el papel de 3 madres: la divertida, la protectora y la fuerte. Al tener una crianza totalmente diferente entre razas, y sobre todo, en relación con los ideales del cuarzo, Steven ha ido creciendo sin censuras. Se le ha permitido llorar, tener miedo, enfrentar esos miedos, exponer sus ideas y acatar las mismas, por muy tontas que sean, obedecer cuando se le castiga y expresarse de cualquier forma. Las gemas lo apoyan incondicionalmente y es gracias a ellas que se ha desarrollado como un humano/gema valiente y capaz de ser sólo Steven. Esta animación va de la mano con problemas actuales de la sociedad, reconociendo la necesidad de apoyo, tolerancia y aceptación de personas, sin etiquetas, sin género y sin censura. Una experiencia imperdible y una apuesta maravillosa para grandes y pequeños. No lo puedo mencionar como la revolución definitiva de la normatividad impuesta por la humanidad. Es un comienzo.
“No te enfoques tanto en el talento, Steven. Todo lo que trata el arte es sobre la comunicación, una pieza de arte es una conversación. Cada elección que haces es un enunciado. No te preocupes por las etiquetas, son conforme a lo estándar, sólo sé tú mismo y la gente apreciará tu honestidad. Y toma un buen respiro”.
9/10

20170429

XX. "Persona llena de energía"

“¿Qué significa ser uno mismo? Diferenciarse de los demás”, es lo que vi escrito en una revista de aquella tienda, resaltando en la portada. ¿Qué significa ser uno mismo? Es algo que no me preocupaba cuando era un niño, no me importaba enojarme cuando las cosas no salían como quería y honestamente decir cuando algo me gustaba. Pero cambiamos con el tiempo, al igual que las cosas que queremos proteger.
Desde algo que no necesita ser explicado, hasta actuar para ser aceptados. Cuanto más crecemos tendemos a ser criaturas con más arrepentimientos. Pero aun así, incluso así, hay algo que aprender de todo ello. Es por eso que estoy siendo yo mismo y tú sigues siendo tú. No tenemos que empezar de nuevo para poder encontrarlo. Después de todo yo no soy como tú, así como tú no eres como yo. Siendo diferentes y tomándonos de las manos; así es como funciona.Me pregunto ¿qué significa ser uno mismo? Tenemos algo irremplazable. No hay nada malo en una vida en constante cambio."
1:30 de la canción de inicio de Barakamon “Rashisa”, interpretada por Super Beaver.

Me supongo que en cualquier disciplina, pero necesariamente debe ser la escritura uno de los escaños complicados de escalar y encima de ello, permanecer. Es necesario mucho trabajo duro, esfuerzo y constante práctica. Entonces el respetado lector que venga de pasada por acá entenderá la frustración y el estrés inmiscuido en un ejercicio como la redacción. Habrán ocasiones en las cuales uno tenga la necesidad de recostarse en su cama, hacerse bolita y comenzar a sudar por los ojos; de pensar en rendirse o incluso posponer tareas complejas, como, sólo por poner un ejemplo, una columna semanal. ¿No dan unas gigantescas ganas de volver a la infancia? Ser niño representaba vivir sin preocupación alguna en el mundo, jugar todo el día y vivir pensando apresuradamente en la adultez, como una especie de sueño inalcanzable. Pues una vez que llega ese suceso tan inesperado, ¿qué se supone que hay por hacer? ¿Incluso los propios adultos sabrán la respuesta de esa pregunta existencial?

Barakamon, bajo el género de shonen, comedia y slice of life; es un manga, escrito e ilustrado por Satsuki Yoshino, todavía en emisión. Además se lanzó un anime en el verano del año 2014, salido del estudio Kinema Citrus (Tokio Magnitude 8.0); sumamente corto al abarcar una sola temporada de sólo 12 episodios y sin espera de una segunda entrega, lamentablemente. Sin embargo, al ser considerado uno de los títulos recientes de estas series japonesas, es necesario resaltar las diferencias que lo hacen relucir de sus contemporáneos. La historia retrata la llegada de Seishuu Handa, un calígrafo profesional de apenas 23 años, a una de las Islas Gotō, un ambiente pueblerino totalmente opuesto a la concentración urbana de Tokio, su antiguo hogar. Handa ha sido mandado a esa isla por órdenes de su padre, después de haber cometido el desfiguro de golpear a una autoridad predominante en el mundo de la caligrafía, solamente por recibir una mala crítica y señalar su estilo como aburrido, mediocre y falto de personalidad. Después de recibir una opinión tan mala y devastadora, decide aislarse de todo y todos, para dedicarse a su caligrafía.

¿Y ya? Pues uno puede pensar que no hay sinopsis más aburrida como ésta. Detenerse a observar caligrafía ajena y contraria a la occidental, como lo es la japonesa, podría ser algo poco atractivo para el consumidor de habla hispana, con letra molde como la de ahorita mismo. Una profesión… prácticamente inexistente en occidente resulta digna de admiración; además, con un protagonista tan serio, estresado, caprichoso y sumamente recto, es curioso toparse con momentos en los que consiguen arrancarte una clara e inevitable risa, sí o sí. Entonces, es hora de decir que este anime no lo debe todo a Handa y sus increíbles esfuerzos por hacerse de un estilo propio. La isla no es nada parecido a una ciudad sobrepoblada como Tokio, sin embargo en ella reside un pueblo pequeño y muy unido. Los habitantes reciben al “maestro” como si ya lo hubiesen conocido mucho tiempo antes y desde el principio tratan de incluirlo en sus círculos sociales. Mediante la interacción (oportuna o no deseada) de estos personajes, el protagonista aprenderá de diversas experiencias que nunca antes pudo tener, gracias a la sobreprotección de sus parientes y el entorno urbano que lo asfixiaba. Descubrirá que no sólo su caligrafía mejorará, sino también su propia integridad humana y su sentido en la vida misma.

La agradable sorpresa de encontrarse con una fuente limitada de diversión y relajación es gracias a la buena vibra que esta serie esparce sobre cualquier público. No es una serie llena de sangre, conflictos y fanservice. El elemento reprobable de lolicon se hace totalmente a un lado aquí, a pesar de tener elementos infantiles como coprotagonistas. Y resta un humor blanco, que ni uno mismo sabía que necesitara alguna vez en su vida. En ningún episodio llega a pensar uno en la falta o el simple relleno en la historia. Las risas, la reflexión y los cambios están ajustados correctamente e incluso podría ser que el mismo anime genere una introspección personal en cada consumidor, pensándose como una “persona llena de energía”, como el título traducido trata de transmitir. Tanto Handa como uno mismo presencia las pequeñas y cotidianas aventuras de los habitantes, logrando un lugar espiritual, algo parecido a un locus amoenus individual, término referenciado a un lugar idealizado, apartado del ruido y de distracciones; y repleto de encanto. Todo es como recostarse en esa silla de masajes que están en algún lugar de los supermercados, cerrar los ojos y presenciarlo… esa animación de colores tan suaves y detalles resaltados, como el cabello y la eterna belleza del mar; la voz de Daisuke Ono, exasperándose con las voces cristalinas de niños de verdad; y la tenue acústica, que entra en la misma trama, llena de entretenimiento ligero pero de gran calidad. Finalmente, saber que nada mal puede haber en este mundo y que la felicidad está a la vuelta de la esquina.

Naru Kotoishi
Como si esto fuera un platillo y un servidor fuera su chef, el principal ingrediente se guarda celosamente hasta el desenlace y/o la entrega del servicio. En Barakamon este elemento tiene por nombre Naru Kotoishi, una pequeña y simpática niña de tan sólo siete años. Sin mencionarla a ella es como hacer una reseña de un anime genérico, sin situaciones sosas y personajes estereotipados, o sea, como algo sin sentido y sin razón. La pequeña infante hace esta serie lo que es, su tierna voz, el diseño cristalino de su personaje, la esencia de la personalidad de acuerdo a su edad y, sobre todo, la interacción que mantiene con un hombre como Handa, es lo que resulta en un título optimista, ameno y de buen gusto, sin tener que recurrir a personajes totalmente atractivos, escenas eróticas y seriedad absoluta. Esto llega, susurrando suavemente al oído de uno, diciendo “No te tomes la vida tan en serio”. Divertirse, impresionarse y convivir con los pequeños componentes de la vida, ser feliz y dejar la preocupación a un lado, sin darle muchas vueltas al asunto.

Barakamon te enseña a ser un niño otra vez.


No estoy seguro. Ahora mismo estoy completamente a ciegas, pero tarde o temprano, encontraré la luz.
10/10

20170425

VII. Iba a ayudarte, pero después no quise

Don’t Trust the B---- in Apartment 23
(No confíes en la P---- del apartamento 23)
“Te pedí algo. No sé qué comen las mujeres.”
“Cariño, no comemos. Vivimos en cuevas, tenemos el período hasta que podamos tener sexo con el primer tipo que nos compre un vino y nos recuerde a nuestro padre.”
-Busy a James Van Deer Beek, Don’t Trust the B---- in Apartment 23, Temporada 2, Capítulo 1 “A Reunion”, Minuto 14:01

Apartment 23 es como la obra del último poeta maldito, Charles Bukowski: se le puede amar u odiar. No hay intermedio y es inevitable escoger uno de los dos lados, porque es una preferencia difícil de ocultar. Así se crea esta dicotomía en la opinión popular, al pensar que el cinismo, la comedia cruda y el sentido común pesado y cosmopolita puede ser la manifestación de la genialidad en persona o una perfecta oda al mal gusto. La serie americana creada por Nahnatchka Khan (American Dad!, Malcolm in the Middle), instituida por la cadena ABC, se condujo en pleno 2013 con la polémica e inexistente tercera temporada, la increíble sensualidad de Krysten Ritter (Jessica Jones, Breaking Bad) y estas críticas encontradas, ante la posesión de un discernimiento vago al momento de pensar más allá de lo que se puede ver. Después de unas cuantas semanas de terminar con la segunda temporada, es fácil reconocer esa tenue sensación de vacío y recaer en la conclusión de que uno termina encantado de odiar tanto a la serie. A continuación intentaré expresar el porqué de ello.

June Colburn (Dreama Walker: Sex and the city, The good wife) es una joven adulta, acaba de terminar su vida como estudiante y dado que su mayor sueño era trabajar en Wall Street, renta el apartamento 23 de cierto edificio anunciado en el periódico, poco después de hablarlo con quien sería su compañera y la peculiar It girl de la serie, Chloe (Ritter). En el mismo día de su cumpleaños, June ha perdido su añorado empleo, no tiene dinero y al volver a su nuevo hogar descubre a Chloe y a su prometido teniendo sexo sobre su pastel. Por muy curiosa que sea la situación, la misma June termina afirmando este desastre como lo mejor que le ha pasado. Definitivamente la ciudad de Nueva York es un monstruo para una provinciana buena gente, pero como tal, June no se considera una víctima en la trama, sino una mente provechosa y optimista, la cual se vale principalmente de su lado contrario, la zorra/perra/bitch del apartamento en donde ambas subsisten. Aunque la trama es copiosa, June aprende a vivir por y para ello, sin amedrentarse por cualquier aprieto en que Chloe las meta. En el proceso van a encontrarse con muy buenos amigos, como James Van Der Beek (interpretándose a sí mismo; Dawson Creek) compañero fiel en las parrandas de Chloe; y Mark (Eric André) compañero de trabajos de June y quizá algo más.

De momento, estas reseñas nunca han intentado persuadir a alguien de consumir las 6 series que han sido tratadas, sin embargo, se puede esperar cierta reflexión recíproca sobre las mismas, para un asiduo conocedor del tema o sólo un curioso que viene de camino, que tal vez se equivocó y dio click a la columna equivocada. Después de este pequeño encuentro con la historia, el agradabilísimo lector tal vez se pregunte si acaso la historia gira en torno a estas dos chicas banales, con problemas burdos y la mala comedia que un actor puede ofrecer al actuar bajo su nombre propio. Y no, el trasfondo que ofrece esta comedia norteamericana, tan repetitiva y cansina, en realidad se encarga de entregar un enorme significado a lo largo de los 26 capítulos emitidos: el feminismo en estado puro. No, no aquel “movimiento” que la gente de pocas luces se ha encargado de hundir, al punto de llamar a estas pseudo feministas “feminazis”. Es una chica frente a su futuro soñado desmoronándose y el proceso de aprendizaje con la otra, a la que le vale un reverendo carajo la vida; concluyendo con su difícil relación en donde se trata constantemente de equilibrar sus personalidades.

A su vez, bajo esta hermosa perspectiva de poder femenino (ja ja), las cosas pésimas no pueden faltar. En ciertas escenas se percibía la molestia o incomodidad al presenciar momentos racistas, discriminación a enfermos/discapacitados, el pisoteo a empleados de forma deliberada y la sinvergüenza generalizada. Como para dejar claro: esta no es una serie familiar, de ninguna manera; todo lo reprobable está a la orden del día: los desnudos, las escenas de sexo, las ganas de molestar o de causar polémica "porque sí", la falta de profundidad en los personajes secundarios y un largo etcétera. Hay una escena donde literalmente se minoriza a Mark por ser negro y lo peor es que él mismo lo dice, es un personaje constantemente olvidado por los demás y (spoiler) no es hasta finales de temporada que June le da una mísera oportunidad para hacer evolucionar su relación, un fracaso inminente a fin de cuentas. Y no se diga del reproche y constante "bullying" hacia la madre de Chloe, tanto por parte de ésta como del resto de su familia, sólo por ser paralítica. En su defensa, estos personajes podrían existir como una crítica a la sociedad real y para reflexionar sobre la manera de actuar del personaje principal, la zorra.

Aquel osado que recalque la falta de maestría en cualquier comedia, no reconoce el esfuerzo a la par entre géneros, aunque por parte de esta humilde opinión se considere mucho más difícil hacer reír en todos los capítulos, más que hacer llorar y conseguir la frustración o la expectativa del público. El trasfondo importa y es un rasgo importante en la renovación de temas, en especial en un rango cómico tan gastado y sobre todo adulto. Desafortunadamente las aventuras de Chloe, James y June han sido dejadas a un lado, tras dos temporadas amputadas, una vez más, por confiar exclusivamente en las cadenas televisoras. La confianza que el título de humor negro se tenía a sí mismo era tan poderoso, a pesar de ser la causa de su autodestrucción y de esa indesición del público. Porque funcionaba, algo que no podría decirse de entregas como Unbreakable Kimmy Schmidt, serie que tal vez va a ser abordada... o no, porque sinceramente es un absurdo desperdicio de tiempo y podría ser objeto de crítica destructiva... o no.


"Si tuviera tiempo para preocuparme por cada persona que me admira, me imita y me acosa, no tendría tiempo para ser mi fabuloso yo"

9/10

20170422

VI. Why don´t you try speaking in words, instead of your damn dirty lies!

(¡¿Por qué no tratas de hablar con palabras, en vez de con tus malditas mentiras sucias?!*)
“Eres un fracaso. Fracasaste. Fracasas en todo. Fallas en el matrimonio. Fallas en la familia. Tus hijos son fracasados. Y eres gordo. No eres atractivo, nunca lo fuiste. Bueno, lo fuiste un poco, cuando eras un adolescente, pero después engordaste…”
-Bob Belcher a sí mismo. Bob’s Burgers, capítulo 1 “Human Flesh”, temporada 1, minuto 17:35.

Afrontémoslo de una buena maldita vez, Los Simpsons han dejado de ser graciosos… desde hace como diez temporadas. Ya, lo dije y de ninguna manera esta afirmación puede dar pie a un debate, es una verdad universal, aquel poseedor de un “corazón amarillento”, a estas alturas de la vida, haga el favor de retirarse. La sociedad consumista se encuentra en crisis, pues en este mismo momento se encuentra succionándonos a la fuerza, como si fuéramos teta seca de anciana; la buena programación, fuente de la invaluable animación sobre la familia disfuncional por excelencia de Estados Unidos (y amarilla, caray, obviamente iba a funcionar) ya no existe más (o pretendamos como que no). Encima, al haber visto más de tres veces todas las temporadas de Malcolm in the middle, ya hace falta un cambio de aires, una “cosa” bien hecha, para disipar la incertidumbre y la falta de creatividad en el mundo dentro de la caja chica. Se echa de menos algo más allá de Crayon Shin-chan, ese deje… como el de Bob’s Burgers. Pese a tener cinco breves años de existencia, Loren Bouchard (Lucy, la hija del diablo, Home Movies) ha renovado y reinventado lo ya desgastado con la fórmula de Matt Groening.

Pues todo bien, ya es hora de cambiar la vida del honorablísimo lector aquí presente y demostrar algo: la familia que se sigue haciendo “la chistosita” sigue atrayendo un público considerable y lo va a seguir haciendo mientras la animación madure, y explique que no sólo “las pirinolitas” (a las que alguna vez se les admiró corriendo en el parque como gente feliz, y ahora tienen en sus manos más tecnología de la que yo tendré jamás) pueden disfrutar de este o aquel programa de monitos con horario familiar. Y ustedes, ¿quién creen que hace trabajos como estos? Adultos, eso somos aunque seamos consumidores de caricaturas. A pesar de que éstas siguen teniendo un tema genérico y concluyente en cada episodio, su marca es la manera en que se les da determinada voz, la valoración de un buen trabajo y el efecto final, ya reluzca o quede en el olvido por siempre. Ese es el respetable resultado en este título, publicado gracias a la cadena Fox.

La variación hace el trabajo por la gente en búsqueda constante de una nueva perspectiva, de algo más que decir además del vulgar y de pésimo gusto de las animaciones de Seth MacFarlane, tales como Family Guy y American Dad. Al ver tan sólo un capítulo de los ejemplos dados, se puede encontrar al protagonista, un hombre blanco, el promedio norteamericano de los suburbios “pasándola” sin mayor problema; los típicos escenarios entre su trabajo, la escuela de los infantes ignorados por sus negligentes procreadores y pues lo que sea que la aburrida madre haga, a nadie le importa, es mujer. Sobre todo esos finales ya clásicos de toda serie, donde el protagonista o la persona con el problema tratado en el episodio se dedican a filosofar malamente y a decir lo buena que es la vida porque por ese día el malentendido se resolvió. Se puede afirmar que precisamente estos estereotipos terminan siendo en exceso cansinos, encima si le dan ese toque anglosajón tan quitado de pena y soso. Uno puede asociarlo fácilmente, al pensar en Derbez y su copia fiel con La Familia P. Luche, con la estresante y estúpida necesidad de hacer sentir mal a los integrantes de su propia familia, los chistes repetitivos al puro estilo de El chavo del ocho y las ganas de meter el humor de doble sentido hasta en el cereal. En todo sentido: apestan.

Ahora me siento un poco como el comerciante ambulante que pregona la cura milagrosa para las reumas y el mal de ojo. Bob’s Burgers no tiene la última fórmula infalible de la comedia perfecta. Por el contrario, es una serie a la deriva, ya que estuvo a nada de cancelarse pasada su primera temporada. Y actualmente va perdiendo público, no sería una sorpresa que la quinta temporada fuera la última, a pesar de ser una serie que está mejorando continuamente. Desde la canción de apertura se puede oler el fracaso rotundo en el restaurante de hamburguesas en el que Bob, Linda, Tina, Gene y Louise Belcher trabajan y conviven como familia. El negocio no va tan bien como se puede pensar cuando uno junta hamburguesas con gringos, pero se puede llegar a fin de mes con los pocos clientes frecuentes, los pequeños golpes de buena suerte y los momentos amenos que los niños Belcher nos hacen pasar, con esa despreocupación infantil-adolescente y la apertura de sus padres a pasar casi todo el tiempo con ellos.

Por supuesto, no deja de ser una familia gringa viviendo problemas de primer mundo, pero el gran ingrediente y su respectivo toque de genialidad que este título brinda al televidente es la característica “normal” de todos. Los integrantes de este grupo reducido son completamente comunes y corrientes, no se le trata a nadie como si fuera un bicho raro o deficiente y poco querido dentro del ambiente familiar. Es ese bienestar, brindado casi por osmosis, lo que deja un buen sabor de boca. Especialmente desde la temporada dos, no sería sorprendente acabar un episodio con una sonrisa auténtica sellada en la boca. Si uno buscara destensarse por el día tan estresante que nos asola como rutina, la opción es sentarse y sólo ver buena televisión. Desafortunadamente Bob’s Burgers está disponible únicamente en la plataforma de Netflix para Estados Unidos, pero no es nada que internet no pueda resolver. Y un punto a favor (el único que he encontrado, sinceramente) es que el doblaje latino está en su mejor momento con esta serie, las voces son tan fieles a las originales y con una traducción respetable, que no hay excusa para no ver las aventuras del buen Bob, de su encantadora esposa y de sus adorables hijos.

10/10

*No se leía tan genial en español